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domingo, 15 de diciembre de 2013

Previa: Análisis del Sevilla

Dos semanas han pasado desde la gran victoria del Athletic ante el todopoderoso Barcelona en San Mamés. 14 días sin competición liguera en los que ha dado tiempo tanto para disfrutar de una más que merecida cuarta plaza como de un varapalo en Copa del Rey ante el Celta de Vigo. Hoy, el club rojiblanco retorna a la liga para defender la cuarta plaza ante un rival siempre incomodo como el Sevilla, más aún en su feudo, en Sánchez Pizjuán. La derrota del Villareal en el Camp Nou ante el Barcelona ofrece la posibilidad de poner cuatro puntos de diferencia con el quinto clasificado al equipo de Valverde. No obstante, para ello tendrá que derrotar a un Sevilla al alza y que, sin duda, será un rival directo por Europa.

Imposible no tener en cuenta los aspectos extradeportivos del club hispalense. Cuando mejor anda el equipo en el tema estrictamente deportivo, con siete encuentros consecutivos sin perder, ha llegado el bombazo de José María del Nido. La dimisión del presidente del club, que ha sido condenado a 7 años de cárcel, ha sido un mazazo para el Sevilla y está por ver el efecto que puede tener en la entidad andaluza. Aunque observando la ovación que se llevó en su rueda de prensa de despedida cuando ha sido juzgado por defraudar dinero de todos los sevillanos hace de este  incomprensible asunto una verdadera incógnita.

Bajas

Pasando a temas deportivos, el mercado veraniego supuso un fuerte mazazo para el conjunto andaluz. Dos de los hombres más importantes de las últimas temporadas abandonaron el club rumbo al Manchester City de Pelegrini. Se trata de Jesús Navas, eterno puñal diestro de la banda derecha sevillista y eterno asistente los últimos años. El otro, el encargado de llevar a la red todas estas asistencias, es Álvaro Negredo. El vallecano anotó la última temporada la friolera de 31 tantos (25 en liga y 6 en copa). En los otros tres años que ha estado en el club nervionense, el canterano del Real Madrid había anotado 56 tantos. Dos piezas importantísimas para el Sevilla que suponían un bajón notabilisimo para el equipo. Además, otros como Palop, Gary Medel, Botía o Manu del Moral también abandonaron la nave.

Fichajes y rendimiento

Estas bajas, representadas especialmente en las figuras de Navas y Negredo, El ataque de los andaluces había perdido toda su esencia y los refuerzos eran muy necesarios. Aquí, como siempre suele suceder, surgió la figura de Monchi y las nuevas piezas no tardaron en llegar. Para reforzar la parcela ofensiva, concretamente el puesto huerfano del tanque vallecano, llegaron Carlos Bacca, procedente del Brujas, y Kevin Gameiro, del PSG. En línea de tres cuartos, Jairo (Racing de Santander), Vitolo (Las Palmas) y Marko Marin, cedido por el Chelsea, han sido los encargados de hacer olvidar la larga sombra de Jesús Navas. Para el centro del campo, Iborra, ex del Levante, y el rocoso Mbia, del QPR, además de Cristóforo, de Peñarol. Respecto a la defensa, han llegado Diogo Figueiras, del Pacos de Ferreira, Nico Pareja, del Spartak de Moscú o Carrico, del Reading, 

De todos ellos, Diogo ha logrado establecerse en el lateral derecho tras la lesión de Cicinho gracias a su buen rendimiento tanto en defensa como en ataque. Carrico ha sido el hombre para todo de Emery, jugando en el centro de la zaga principalmente y en la medular cuando ha sido necesario. En esta linea, los que se han hecho fijos son Mbia e Iborra, formando un centro del campo rocoso y contundente. En línea de tres cuartos, comenzó brillando Marin. Sin embargo, su lesión abrió las puertas a hombres como Jairo o Vitolo, que han ofrecido un rendimiento más que bueno en su salto desde la Segunda División. Arriba, Carlos Bacca está empezando a ofrecer el rendimiento que ya mostró en el Brujas y, junto a él pero con menos minutos, Gameiro ha ofrecido profundidad y velocidad, a pesar de que ha sido más empleado como revulsivo.

Esquema
Posible once del Sevilla frente al Athletic

Unai Emery emplea un sistema 4-2-3-1 normalmente. La pieza clave del equipo es Ivan Rakitic. El croata, partiendo desde la mediapunta, es la brújula del equipo, participando tanto en la distribución, el apoyo y la llegada. Además, es el encargado de ejecutar el balón parado y los penalties, todo ello con el brazalete pegado a su brazo. En la portería. Beto es fijo. Los laterales son para el mencionado Diogo, por la derecha, y Alberto Moreno por la izquierda. Ambos muy profundos en ataque, especialmente el último, que hace gala de una velocidad y descaro terrible que le ha llevado a debutar con la selección absoluta. El centro de la zaga es para Fazio y Pareja, aunque la lesión del último le ha dado la titularidad a Carrico. El centro del campo es para Iborra y Mbia. Línea de tres cuartos para Jairo y Vitolo acompañando al croata, aunque la vuelta de Reyes puede llevar a alguno de ellos al banquillo. Arriba, Bacca parte como titular, esperando Gameiro su oportunidad desde el banquillo.

A tener en cuenta 

Una de las mejores noticias para el Athletic es la baja por sanción de Rakitic para el encuentro del Sánchez Pizjuán. Además de su ya mencionada importancia en el juego sevillista, el croata acumula siete tantos y se sitúa como el máximo goleador del equipo junto a Carlos Bacca. El apartado estadístico es el que más destaca la importancia del capitán, ya que la última victoria sin él en el campo nos lleva a la primera jornada de la temporada 11/12. No obstante, la otra cara de la moneda es el gran estado de forma de Bacca, que suma tres tantos en los últimos tres partidos, y la vuelta de Reyes, pieza muy importante para Emery. 

Duelo de aspitantes a Champions en el Sánchez Pizjuán. Una victoria sevillista le acercaria a los puestos que dan acceso hasta esta competición y permitiría seguir con la trayectoria ascendente del equipo. Por su parte, una victoria visitante permitiria al Athletic poner tierra de por medio con el quinto clasificado y cortar la racha de un rival directo, además de certificar un gran resultado fuera de casa y en un estadio que nunca se ha terminado de dar especialmente bien. Que ruede el balón.

martes, 9 de abril de 2013

Una tranquilidad que no llega


Una derrota, cuatro bajas y una cara de tontos para enmarcar. Este pack fue el que se trajo el Athletic de su visita al Ramón Sánchez Pizjuán en el partido que cerraba la jornada liguera de este fin de semana. En lo que fue un partido de lado a lado del campo conducido más por las imprecisiones que por lo que en principio pueda parecer, se terminó imponiendo la puntería. Negredo marcó los dos tantos sevillanos y ofreció un recital de lo que debe ser un 9, algo que Llorente, a quien Bielsa dio la titularidad, lleva tiempo sin ser. Hubo oportunidades para que el conjunto rojiblanco se llevase los tres puntos pero no hubo atrevimiento cuando había que dar un paso adelante. Al final, tanto sevillista sobre la bocina y oportunidad perdida. Suerte que los equipos de abajo no ganaron. A pesar de ello las preocupaciones continúan.

El Athletic regresaba a la defensa de cuatro frente al Sevilla situando a Laporte en el lateral izquierdo y quedando Ekiza y Gurpegui como centrales. Muniain regresaba a la titularidad en el extremo izquierdo y Llorente entraba en el once por un Aduriz mermado durante toda la semana. Sin embargo, no había dado apenas tiempo a comentar nada de ésto cuando llegó el tanto del Sevilla. Una falta innecesaria de Gurpegui, probablemente el único error que cometió ayer, fue botada por Rakitic con gran maestría y defendida fatal por el Athletic como acostumbra esta temporada. Hasta tres jugadores del conjunto hispalense pudieron rematar solos en el área pequeña en una falta frontal. Finalmente fue Negredo quien cabeceó a la red en otra acción a balón parado defendida catastróficamente por el equipo de Marcelo Bielsa. Increíble lo que ha sido este equipo y lo que es en lo que a juego aéreo se refiere, verdaderamente increíble.

Poco después pudo sentenciar Reyes tras un resbalón de Iraola, otro más. Afortunadamente para el Athletic, el remate del hispalense fue rematadamente malo. El conjunto zurigorri, un día más, estaba totalmente perdido y fuera del partido. Problemas en la salida de balón, múltiples imprecisiones en el pase y entregas al rival, ausencia de apoyos y errores absolutos en la toma de decisiones. Los errores que el equipo lleva cometiendo durante toda la temporada siguen sucediéndose encuentro tras encuentro y Bielsa sigue sin dar con la solución. El rosarino es un auténtico experto detectando los errores del equipo pero es incapaz de solucionarlos. Mientras tanto, tímidas llegadas de los leones que finalizaban con Llorente haciendo mil regates innecesarios en lugar de disparar sin oposición o con Herrera haciendo un taconazo incomprensible y regalando una contra al rival con todo el equipo en área contraria. El talentoso centrocampista es un jugador superlativo para el Athletic pero el exceso de estas frivolidades ponen en riesgo al equipo en exceso. Al igual que Ibai, cuyo golpeo de exterior es un gran recurso pero que se convierte en innecesario en muchas ocasiones. Hay que centrarse en ser efectivos y hacerlo fácil, que el equipo no va sobrado precisamente.

El segundo tiempo comenzó con el ingreso en el campo de Aduriz e Iturraspe por Llorente y San José. El de Rincón de Soto no aprovechó su titularidad y acusó la falta total de un ritmo que ya le costaba coger de por sí cuando jugaba regularmente. Su sustituto y el delantero titular del Athletic, Aduriz, tampoco mejoró mucho la delantera y estuvo más metido en peleas que cualquier otra cosa. Pero quien merece una mención especial  es Ander Iturraspe. El espigado centrocampista, faro del centro del campo la temporada pasada, está cuajando una temporada para el olvido. La fragilidad defensiva del equipo ha llevado a Bielsa a situar a San José en su posición y eso le ha llevado a apenas jugar desde hace mucho tiempo. Para colmo, cuando ingresa en el verde, hace cosas como ayer. Con todo el juego de cara, puesto que es el centrocampista más atrasado, regala el balón al contrario y se ve obligado a cometer  una falta para recuperar el balón ganándose una tarjeta. Iturraspe es la viva imagen de la desesperación. Sin duda, uno de los jugadores a los que más daño está haciendo esta temporada para el olvido.

A los diez minutos de la segunda parte, una precisa falta botada por Ibai Gómez era peinada por Gurpegui para establecer el empate en el marcador. El central reconvertido veía premiado, de esta forma, su mejor partido de la temporada. El equipo mejoró sensaciones según avanzaba la segunda mitad. Sin embargo, con la expulsión por doble amarilla de Fernando Navarro y la ocasión perfecta para tomar el control absoluto del partido, el Athletic pisó el freno, algo incomprensible y que desesperó a todos los athleticzales. Para colmo, Aymeric Laporte, una vez más compareciendo en el lateral izquierdo por las circunstancias, se iba a los vestuarios antes de tiempo por ganarse dos amarillas estúpidas e innecesarias en dos minutos. La segunda expulsión del joven talento francés en 15 partidos empañaba su más que aceptable encuentro. Un error que demuestra que, por mucho que pueda parecer, es un chico de 18 años al que le queda mucho por aprender.

Y en una de estas idas y venidas, el Sevilla aprovechó que el conjunto rojiblanco no suele finalizar sus jugadas para meter la directa con una contra y finiquitar el partido de la mano de Negredo. Minuto 87 y cara de tonto para toda la parroquia rojiblanca que veía como las posibilidades de sumar se iban y se certificaban con el pitido final. El Sevilla pudo derrotar al Athletic sencillamente agarrándose al poderío de Kondogbia, el talento de Rakitic y la pegada de Negredo, todo ello sin el insustituible Jesús Navas. Mientras tanto, el equipo bilbaino sigue sin certificar el objetivo y renuncia a la tranquilidad una semana más, y pueden ser dos, ya que De Marcos, Gurpegui, Aduriz y Laporte no podrán jugar frente al Real Madrid por sanción. Además, Iraola terminó tocado el encuentro y también podría ser baja. Algunos verán la noticia como mala por la pérdida de efectivos inmediatos, otros pensarán que mejor que estén limpios contra el Deportivo dentro de dos semanas. Lo que está claro es que hay que sumar, como las pasadas jornadas, sea como sea. Si no, seguiremos en busca de una tranquilidad que nunca llega.

Fotografía: Deia (edición digital)

sábado, 26 de enero de 2013

La importancia del triángulo de la medular


El encuentro en el Benito Villamarín ante el Betis abrió las puertas de la esperanza para muchos seguidores del Athletic. Se logró un punto que supo a poco, sobre todo teniendo en cuenta la situación en la clasificación. Sin embargo, la imagen ofrecida recordó al vibrante equipo del pasado año. Esta mejoría tuvo lugar sobre todo tras el descanso, cuando Aurtenetxe ocupó el lateral izquierdo y De Marcos pasó a la medular, formando junto a Iturraspe y Ander Herrera, ese tridente que tantas alegrías ofreció la temporada anterior. Con los tres jugadores formando juntos la sala de máquinas del conjunto bilbaino, se alcanzó una de las mejores versiones que ha alcanzado el equipo este curso. Pocas veces han jugado juntos desde que empezó la liga y el rendimiento del equipo se ha resentido considerablemente, afectando a los resultados.

Estos tres futbolistas solo han actuado juntos en 7 partidos de los 20 que van disputados hasta la fecha. El balance ha sido de dos victorias, dos empates y tres derrotas pero merece la pena indagar en cada uno de los encuentros. En la segunda jornada de liga, empezaron juntos contra el Atlético de Madrid. Sin embargo, rápidamente De Marcos pasó al lateral e Íñigo Pérez al centro del campo, con lo que no se puede tener realmente en cuenta. El partido terminó en derrota. Hasta la séptima jornada no volvieron a jugar juntos, contra Osasuna. El encuentro terminó con una victoria rojiblanca y un asedio constante a la portería de los rojillos y sólo Andrés Fernández pudo evitar la goleada. También jugaron juntos la semana siguiente contra el Valencia en Mestalla, un encuentro dominado por el Athletic hasta la expulsión de Herrera, situación aprovechada por los de la capital del Turia para darle la vuelta al marcador. Llegó la jornada 11 y se logró la victoria contra el Sevilla en San Mamés con el tridente sobre el césped, también con expulsión de Ander Herrera, esta vez por doble amarilla. Dos semanas después, también jugaron juntos contra el Deportivo en La Catedral, sacando un desafortunado empate de un encuentro que dominaron de principio a fin. El peor de los encuentros llegó la siguiente jornada, contra el Barcelona. La comparecencia de los tres centrocapistas no evitó la goleada de los de Vilanova en el Camp Nou. La última del tridente, el pasado lunes contra el Betis. Un partido que, como se vio, los rojiblancos dominaron y pudieron llevarse los tres puntos del Villamarín.

Los distintos encuentros reflejan dos victorias con buen juego y dominio. También dos empates en los que el equipo jugó un fútbol mejor que el rival y se merecieron los tres puntos. En lo que respecta a las derrotas, el partido contra el Valencia estuvo dominado, con superioridad en juego y en el marcador, hasta la expulsión de Herrera, que afectó al equipo de forma determinante. La del Atlético de Madrid podría considerarse una excepción debido a que De Marcos pasó rápidamente al lateral, mientras que la del Barcelona fue una derrota justa contra, posiblemente, el mejor equipo del mundo. Mientras han estado Iturraspe, De Marcos y Herrera juntos en la sala de máquinas del Athletic el equipo ha funcionado y los resultados no han terminado de reflejar el buen juego que hacía el equipo realmente. Por tanto, es de vital importancia para el conjunto de Marcelo Bielsa que estos tres jugadores se sitúen juntos en la medular para ver lo mejor del equipo.

Contra el Betis, Aurtenetxe regresó al lateral y se espera que sea para quedarse. El de Amorebieta no pasa por su mejor momento pero es vital para liberar de esa posición a De Marcos. Además, que el de Laguardia regrese a su posición original hace que Muniain se sitúe en la banda, el lugar en el que verdaderamente hace daño. Así, todas las piezas se sitúan en el lugar que encajan y el puzzle rojiblanco empieza a resolverse. Se espera que el domingo, contra el Atlético de Madrid, vuelva a jugar el tridente en el centro del campo y Muniain en la banda, lo que aumenta las esperanzas de mejora vistas en Sevilla. Pero no nos confundamos, el punto conseguido en el Benito Villamarín y el buen juego desplegado no servirá de nada si no se ratifica contra los del Cholo Simeone. Toca dar un paso hacia adelante.

Fotografía: Deia (edición digital)

martes, 13 de noviembre de 2012

Un toque de atención


La balsámica victoria del Athletic el domingo ante el Sevilla llegó, como ya lo hiciera su predecesora, con más sufrimiento del debido. El choque resultó cómodo para los leones hasta que, a quince minutos del final, el arbitro decidió expulsar al talentoso Ander Herrera. En diez minutos, el centrocampista se llevó dos amarillas. La primera por cortar un contraataque y la segunda debido a una mano. Podría juzgarse la rigurosidad del colegiado al mostrarle la segunda amarilla pero, reglamento en mano, la tarjeta es justa. A raíz de este acontecimiento, el conjunto de Bielsa tuvo que sudar sangre para que el Sevilla no igualase el marcador, algo a lo que contribuyó un inspirado Iraizoz que, en esta ocasión, fue premiado por la grada. Los tres puntos se quedaron en casa por fortuna, pero pudo no ser así.

La cuestión es que tres semanas atrás, en el encuentro ante el Valencia en féudo ché, el Athletic manejaba un gran resultado y controlaba el encuentro. Con 1-2 favorable a los bilbainos en el marcador, el 21 rojiblanco se enfada tras una falta de Tino Costa y le atiza una patada sin venir a cuento. Undiano Mallenco le expulsa y los leones terminan perdiendo el partido a costa de un continuo asedio a un equipo con diez jugadores. Tras el partido, el ex-zaragocista calificó su error como "imperdonable" y declaró que no se repetiría. El domingo regresaba al equipo tras dos partidos de sanción y volvió a ser expulsado y, si bien no de forma comparable a lo de Mestalla, volvía a dejar al grupo en inferioridad y poniendo en grave riesgo el trabajo realizado. 

Por otro lado quien bien pudo ser expulsado y, posiblemente, debió serlo, es Iker Muniain. Irse a la calle por su incomprensible empujón a Cala hubiera volteado el partido absolutamente. Es cierto que, últimamente, el hábil extremo de la Txantrea no atraviesa su mejor momento futbolístico y puede acusar desesperación, pero no son motivos para este comportamiento. La actitud que lleva tiempo mostrando es algo que merece un severo toque de atención. Se trata de un jugador con experiencia pero, al fin y al cabo, joven que esta llamado a marcar una época en el Athletic pero, para poder llegar a ser un gran profesional, esos detalles deben mejorar considerablemente.

Se trata de jugar con cabeza, de no entrar en provocaciones, de dejar los arrebatos a un lado y competir con serenidad. Controlar el partido y no dejar que sea al contrario. No es de recibo dejarse llevar por las emociones cuando manejas un resultado favorable, desde luego se trata de algo inadmisible. Una actitud negativa puede suponer serios daños al equipo en momentos tanto puntuales (resultados) como globales (imagen) y dañar notablemente la figura y progreso del deportista. No hay duda de que disponemos de grandes profesionales pero, en ocasiones, es necesario un toque de atención.

Fotografía: www.vavel.com

lunes, 12 de noviembre de 2012

La estabilidad queda más cerca


El Athletic cosechó ayer en San Mamés su segunda victoria consecutiva del campeonato liguero al imponerse al Sevilla por dos goles a uno. Lejos queda abril, fecha en la que el conjunto de Bielsa venció dos partidos seguidos por última vez (ante Mallorca y Racing de Santander). En esta ocasión lo logró frente a un Sevilla sin un patrón de juego definido y en el que sólo la electricidad de Navas y algún destello de Baba merecen mención. Los rojiblancos, que tuvieron que remar contracorriente tras la expulsión de Herrera, pudieron sacar, sin exención de sufrimiento, tres valiosos puntos que les sitúan en la mitad de la clasificación.

Comenzó el conjunto local con decisión y en el primer minuto de encuentro casi se topa con el primer tanto gracias a un error de Spahic. Sin embargo, Aduriz, con la pólvora mojada durante el día de hoy, lanzaría por encima de la portería. Pero Aurtenetxe no quería ser menos y su infantil error en el despeje a punto estuvo de suponer el tanto de Navas, que cruzó en exceso. Tendría otra oportunidad Aduriz con todo de cara tras excelente dejada de De Marcos pero su volea se marcharía alta. El Athletic mantenía la posesión y el dominio y solo un gran número de errores de precisión permitirían al Sevilla entrar algo en juego. Pero de imprecisiones iba el choque así que tras un centro lateral de Aurtenetxe llegaba el tanto de Óscar De Marcos. El balón se pasea por delante de una defensa que no acierta en el despeje y el polivalente jugador rojiblanco anotaba colocando el esférico con el interior de la bota. Poco antes del descanso, Iker Muniain, quien debe mejorar considerablemente su actitud en el terreno de juego, se ganó la amarilla por empujar a un rival que, posteriormente, teatralizó en exceso, algo que no disculpa al de la Txantrea. Sobre la bocina llegaba el 2-0 de la mano del recientemente internacional Susaeta, que tras excelente dejada de cabeza de Aduriz conseguía plantarse ante Palop y fusilarle para terminar introduciendo la pelota con mucho suspense. Partido de cara.

El positivo resultado hizo que el Athletic redujera marchas en el segundo periodo. Además, Bielsa colocó a De Marcos en el lateral izquierdo pasando a una defensa de cinco con laterales abiertos para conservar el resultado. Míchel introdujo a Baba que reactivó el ataque y casi consigue marcar de no ser por Iraizoz. El siempre cuestionado guardameta realizó una doble intervención de mucho mérito que arrancó los aplausos de San Mamés. En el 31 de partido Herrera recibía su segunda amarilla por mano y el Athletic se quedaba con 10. Para colmo, un penalty de Iraola por una absurda mano en el área supuso el 2-1 de Negredo desde los once metros. Al Athletic le tocó remar a contracorriente hasta el final ante un público que ejerció de jugador número once y arropó a su equipo para poder sumar los tres puntos y, como destacó Bielsa tras el encuentro, dar un paso hacia la estabilidad.

Fotografía: web oficial del Athletic Club