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martes, 29 de octubre de 2013

El Athletic rompe la maldición de Getafe


Se acabó el maleficio. La inoperancia del Athletic en el Coliseo Alfonso Pérez se dio el día de las imprevisibles circunstancias, un día de insospechados acontecimientos. Se enfrentaba el equipo que más empeora cuando juega lejos de casa contra el conjunto que sumaba cuatro partidos consecutivos ganando. Pero el equipo buscaba romper con todos estos datos y qué mejor para ello que dar un golpe encima de la mesa haciendo que un portero que jamás para un penalty le detenga uno al lanzador que nunca los falla. Iraizoz se impuso a Diego Castro antes de caer lesionado, todo ello después de que Laporte anotara su primer tanto como león, un gol que serviría para que el conjunto de Valverde rompiera con su desastrosa estadística en Getafe tras aguantar el resultado con mucho oficio. Tras la victoria, los rojiblancos se colocan quintos, a un punto del cuarto clasificado y a sólo tres puntos del tercero, el Real Madrid. 

Valverde volvió a repetir el doble pivote que tan buen resultado le dio frente al Villareal el pasado lunes en San Mamés. Iturraspe y Mikel Rico volvían a comparecer para aportar esa solidez de la que hicieron gala en el último encuentro liguero. La baja de Muniain obligó a situar a De Marcos en la izquierda, lo que devolvió a la titularidad a Herrera en la mediapunta. Por otro lado, Txingurri volvió a decidirse por Balenziaga para el siempre difícil lateral izquierdo, probablemente convencido por la solvente actuación del ex del Valladolid en el encuentro de la pasada semana. 

El encuentro no fue para nada fácil porque el Getafe dominó la mayor parte del partido. Sin embargo, fue el Athletic el que rompió el marcador con un imperial testarazo de Laporte en un córner botado por Susaeta. Los bilbaínos vuelven a rentabilizar el balón parado este temporada, una grandísima noticia para un club que siempre se ha caracterizado por un gran poderío en esta faceta. No obstante, pocas ocasiones más hubo para los rojiblancos, todo lo contrario. Fue el Getafe el que inquietaba una y otra vez la portería visitante. Sin embargo, Iraizoz, renacido tras su suplencia de principio de temporada, salvó un par de ocasiones con paradas notables. Y no solo eso, ya que tuvo tiempo de lesionarse y, minutos después, detener un penalty a Diego Castro, que todavía no había errado ninguno en primera. 

Ya en la segunda parte, el asedio del conjunto de Luis García Plaza fue total. Ante esta situación, salieron a relucir los bastiones defensivos del Athletic. Herrerín, que tuvo que relevar a Gorka en el descanso, no hizo que se notara el cambio en la meta bilbaina, cuajando un buen partido. Gurpegui, que parece vivir una segunda juventud tras los duros reveses que le ha propinado el fútbol, sigue sumando grandes actuaciones gracias a sus virtudes en el choque y la colocación. Mikel Rico, poderoso en la brega, el robo y el despliegue físico, también sumó bastantes robos de balón así como una presión incesante. El último en sumarse a la fiesta, Ander Iturraspe, completó una actuación de lo más destacable, segunda en dos semanas, desde que ha vuelto a la titularidad. Su calidad en salida de balón y su colaboración en defensa es algo de lo que el equipo no puede prescindir a día de hoy. Gracias al trabajo colectivo los leones escucharon el pitido final estando por delante en el marcador.

Este equipo tiene jugadores para realizar un fútbol vistoso, con un gran trato de balón combinado con una notable profundidad. Un fútbol elegante y preciosista, por lo menos es algo así lo que se busca. Sin embargo, alegra saber que también se puede competir y ganar cuando todas las circunstancias son desfavorables, tanto propias como ajenas. Gusta, y mucho, comprobar que estos jugadores también saben ponerse el buzo de trabajo y pelear en el barro para lograr la victoria. Tan importante es una cosa como la otra si se quiere estar arriba. Esta victoria, por tanto tiempo añorada, ha llegado en la segunda de las circunstancias. Ahora a seguir mirando hacia arriba sumando ante el Elche en San Mamés, ese lugar donde la primera de las versiones encuentra lugar con mayor facilidad. 

Fotografía: Web Oficial Athletic Club

miércoles, 23 de octubre de 2013

Rico e Iturraspe hacen efectivo otro estilo


Tras la victoria del lunes en San Mamés frente al Villareal, el Athletic suma 16 puntos en 9 jornadas, la mejor clasificación a estas alturas de campeonato desde hace 16 años. De ellos, 13 los ha conseguido como local. El nuevo estadio San Mamés se ha convertido en un feudo inexpunable (los otros tres se cosecharon en Anoeta como local). El último en caer ha sido el Villareal, cuarto clasificado y revelación de la liga. Los valencianos cayeron ante los de Valverde en el primer partido en que el técnico decidió dejar en el banquillo a Beñat y Herrera. Sin embargo, la tripleta Iturraspe-Mikel Rico-Iturraspe dio una consistencia al equipo que los de Marcelino no pudieron superar con 11 ni con 10 jugadores. Rico anotó el primero tras un gran centro de Iraola y Aduriz sentenció casi al instante tras aprovechar un error de Musacchio. Con estos tres nuevos puntos, el Athletic se coloca a un punto de la Liga de Campeones empatado con el Getafe, su próximo rival.

Una de las cuestiones muy a tener en cuenta antes del inicio era la suplencia de Beñat y Herrera. Muchos, entre los que me incluyo, tenían bastantes dudas sobre si el Athletic funcionaría sin ninguno de los dos jugones de los que dispone el equipo en el medio. Y todo ello a pesar de que ninguno de los dos está ofreciendo el rendimiento que se espera de ellos. Buscando una solidez que no se había visto hasta ahora y puede que también empujado por el motivo anterior, Ernesto Valverde decidió situar a Iturraspe junto a Mikel Rico en el doble pivote y situar a De Marcos en la mediapunta, una fórmula que mejoró al equipo en el segundo tiempo contra el Valencia. La prueba, en esta ocasión, no pudo salir mejor, pues el centro del campo tuvo una solidez y equilibrio que el equipo no había tenido hasta el momento.

Iturraspe, actuando como mediocentro posicional, estuvo en todo momento pendiente de la salida de balón, recibiendo entre centrales y dándoles apoyo en todo momento, y ofreciendo siempre una alternativa por detrás del balón. La colocación del jugador de Abadiño dio mayor libertad a un Mikel Rico que no es un mediocentro posicional. Jugando con mayor libertad, el centrocampista de Arrigorriaga da su mejor versión en lo que a despliegue físico, robo, presión y llegada se refiere. Estuvo permanentemente encima de Bruno Soriano, cerebro del Villareal, ejerciendo una presión de lo más efectiva, algo que se le vio hacer en la segunda mitad con Cani. De esta forma, consiguió desactivar la sala de máquinas del submarino amarillo y, con ello, mermar notablemente su productividad. Pero Rico liberado no sólo es efectivo en la presión. Su capacidad de llegar al área hizo que sumara su segundo tanto de la temporada justo después de probar el chut desde la frontal. El ex del Granada completó, así, su mejor encuentro con la zamarra rojiblanca con Iturraspe como escudero. Por delante de ambos, De Marcos no completó su mejor encuentro, pues estuvo bastante desaparecido en el primer periodo. No obstante, su participación en la segunda mitad mejoró y, aún estando más discreto que otras veces en el apartado de profundidad en ataque, su capacidad de trabajo y sacrificio nunca pasa desapercibida. 

La actuación de este tridente colaboró, en gran medida, para que el Villareal no fuera ese equipo que ha mostrado ser hasta la presente jornada. De hecho, el conjunto de Marcelino no consiguió tener ni una ocasión clara hasta la segunda parte, en sutil toque de Giovanni que desvió con el pie un inspirado Iraizoz. Gracias a la dupla Iturraspe - Mikel Rico la defensa no estuvo apenas expuesta. Ambos trabajan en la recuperación, siendo más efectivo en esta faceta el segundo. En ataque, el primero es más fino y talentoso y se ocupa de la salida de balón y la distribución, mientras que el segundo aporta un despliegue y recorrido impagables y destaca cuando más sencillo actúa con el esférico en los pies. Por delante, el recorrido tanto hacia adelante como hacia atrás de De Marcos es de sobra conocido en Bilbao. Puede que sea casualidad, pero con el único cambio de Rico por Herrera, este centro del campo es muy similar al del primer año de Marcelo Bielsa, aunque la idea de juego, en cierto modo, sea bien distinta. 

Valverde continúa haciendo sus pruebas en el medio para encontrar lo que busca y adaptando el equipo a lo que le exige el rival. Si hablamos del primer apartado, puede que esta combinación sea una opción más que válida, renunciando al toque de los jugones y optando por un estilo más directo y compacto. En dos encuentros el experimento ha resultado, quién sabe si para terminar con el debate y proponer algo distinto a lo que se creía que ibamos a tener. Lo veremos con el tiempo.

Fotografías: Deia (edición digital) y www.futboltotal.com

martes, 20 de agosto de 2013

Un motor que carbura


Primer partido de la temporada y primeros tres puntos que viajan a Bilbao. Hacía bastante que no se empezaba con victoria en liga y mucho menos a domicilio, concretamente desde 2010 frente al Hércules. Superado este primer trámite con el siempre delicioso sabor de la victoria, toca analizar algunos detalles. Si bien en algunos momentos al equipo le costó defenderse, debido a los automatismos tatuados a fuego en la etapa de Marcelo Bielsa, algo muy positivo que se pudo apreciar es el funcionamiento del centro del campo, formado por Iturraspe, Beñat y Herrera y acompañado constantemente por Muniain. El rendimiento de estos futbolistas es la mejor noticia que se puede extraer del encuentro del sábado frente al Real Valladolid.

La disposición que planteó Valverde fue un 4-2-3-1. En este dibujo, Iturraspe y Beñat forman el doble pivote y Herrera se coloca como mediapunta detrás del delantero. Muniain, por su parte, no cambia su rol y continúa jugando por la izquierda en la zona de tres cuartos. Como se pudo apreciar en el José Zorrilla, con este esquema Iturraspe ya no se convierte en el único hombre en sacar la pelota ya que Beñat también se ocupa de esta función. De esta forma, el de Abadiño estuvo más liberado y pudo concentrarse en dar apoyo constante, distribuir a bandas, hacer coberturas y robar balones. Se trata de un jugador en el que las pérdidas de balón en el pase eran algo bastante habitual cuando formaba como único pivote por delante de la defensa. Sin embargo, contando con Beñat a su lado, se encuentra mucho más liberado, todo ello a pesar de que su rol es mucho más defensivo que el de Igorre. Puede que con su compañía se consiga ver una gran versión de Iturraspe, como la que pudo apreciarse en el segundo tiempo del encuentro del sábado. 

La nueva incorporación, el ya citado Beñat, certificó frente al Valladolid el porqué de su fichaje. Se encargó de ayudar a Iturraspe en la salida de balón, combinó con Herrera y Muniain constantemente, robó balones y, además, rubricó la gran jugada del primer tanto rojiblanco con una excelente asistencia a Susaeta. El centrocampista ha llegado a Bilbao para ser el motor del centro del campo del Athletic, para que todo el juego del equipo pase por sus pies. Además, desde el primer momento se vio como el de Igorre se hizo dueño de todas las jugadas a balón parado. Está con confianza y debe continuar con este rol para dotar al conjunto rojiblanco de ese jugador regular que le haga funcionar cuando otros más intermitentes desaparezcan. 

En el vertice superior de esta medular se sitúa Ander Herrera. El talentoso centrocampista ha pasado de formar como volante ofensivo en el esquema 4-3-3 de Bielsa a hacerlo como mediapunta en el 4-2-3-1 de Valverde. En este nuevo sistema ya no debe centrarse tanto en la salida de balón, puesto que Iturraspe y Beñat son los encargados de esta tarea. El nuevo cometido de Herrera consiste en llegar constantemente al área en busca de la finalización o del último pase. Su facilidad para elaborar le permiten bajar a entrar bastante en contacto con la pelota pero su zona de influencia ha pasado a ser más cerca de la portería contraria. Ya se le pudo ver en Valladolid rozando el gol tras una buena maniobra desde dentro del área. Triangulará y asistirá como siempre lo ha hecho pero, además, deberá buscar esa última acción determinante. Para él no es nuevo, ya lo hizo en Zaragoza. Es uno de los mayores talentos de los que dispone el equipo y coronará esta gran medular en cuanto automatice su nuevo rol, no hay duda.

Finalmente, otro que parece que vuelve a entrar en una dinámica positiva y que está destinado a ser uno de los jugadores que más se asocien con estos jugadores es Iker Muniain. El año pasado fue un curso muy difícil para el navarro y parece que ha comenzado el presente tratando de borrarlo totalmente de su memoria. Aguantó el balón e hizo descansar al equipo cuando fue necesario, encaró, profundizó por dentro, combinó y bajó a apoyar y, finalmente, anotó el tanto de la victoria en el campo en el que consiguió su primer tanto en Primera División con 16 años. Probablemente el jugador que más puede marcar las diferencias a nivel individual en el conjunto rojiblanco quiere salir del bache en el que estuvo atascado la temporada pasada y, para ello, ha comenzado este año con una gran actuación. En Bilbao se le espera como agua de mayo.

Fotografía: www.rtve.es

lunes, 15 de abril de 2013

Final esperado, guión inesperado


El último Athletic - Real Madrid, el último de uno de los grandes clásicos del fútbol de nuestro país, se saldó con la decimosexta derrota de la temporada. Si el circunstancial equipo que tuvo que utilizar Bielsa debido a las múltiples bajas hacia que nadie augurara un resultado diferente, durante buena parte del partido el equipo rojiblanco llevó el peso del partido con tintes de buen juego combinativo y preciosista. Sin embargo, el increpado Ronaldo se echó al conjunto blanco a las espaldas para decantar el encuentro con dos tantos y una asistencia. La Catedral vivió el último de tantos vibrantes choques entregada a su equipo cuando se creyó en las posibilidades y mofándose de un inoperante Llorente cuando estaba todo perdido. La derrota deja al equipo con 35 puntos, a ocho de los puestos de descenso.

Ante las importantes bajas en el Athletic, Marcelo Bielsa tuvo que alinear un once de circunstancias. Ramalho ocupó el lateral derecho, San José retrasó su posición para acompañar a Ekiza en el centro de la zaga, Aurnetetxe regresaba al lateral izquierdo e Iturraspe a la contención, Muniain actuaba como interior junto a Herrera y Llorente, capitán debido a las ausencias de Iraola y Gurpegui, actuó como delantero centro. Muchos cambios para un equipo que no se caracteriza por tener la más larga de las plantillas. Sin embargo, ni dio tiempo a comprobar el rendimiento de la misma cuando Cristiano Ronaldo envió el balón a la escuadra en un magistral lanzamiento de libre directo. Primer minuto de partido y tanto a balón parado en el que Iraizoz poco pudo hacer. 0-1 en el marcador cuando más de la mitad de los jugadores que había sobre el césped todavía ni habían tocado la pelota. 

Pasado el desafortunado inicio, el Athletic se fue asentando sobre el campo y dominó el juego frente al equipo madridista acumulando largas posesiones y un juego combinativo que estos jugadores llevaban mucho sin exhibir. Ander Herrera se disfrazo de mago y comenzó a asociarse con el de aquí y el de allí. Por su parte, Iker Muniain, en una posición más interior, se mostró más incisivo que en otras ocasiones y tuvo detalles que recuerdan al endiablado extremo que no se ha visto este curso. Ander Iturraspe, que regresaba a la titularidad, también dio una buena salida de balón y siempre dio una opción de apoyo. El equipo acumulaba la posesión ante un Real Madrid que ni tenía el balón ni llegaba. Sin embargo, este detalle merece un pequeño análisis porque el equipo de Mourinho se encuentra agusto entregando el dominio del juego al rival esperando para matar con sus eléctricas contras. Por ello, los jugadores del centro del campo del conjunto de Bielsa no estuvieron muy presionados y podían mover con solvencia el balón. Se vio un mejor Athletic sí, pero hay que tener en cuenta todos los detalles. 

Estas posesiones del Athletic bien pudieron traducirse en el tanto del empate si no hubiese sido por la inspiración de Diego López. Detuvo un potente tiro raso pegado al palo a Susaeta y un zurdazo a Herrera con la yema de los dedos. También pudieron marcar los blancos, pero Di María estrelló el balón en el larguero solo ante el portero tras un balón que superó a San José. Quien sí estuvo inspirado fue Jonas Ramalho. El de Romo se mostró rápido y contundente en defensa, dio apoyos y combino cuando fue necesario y tuvo alguna subida al ataque acompañada de centro al área. El sustituto de Iraola no acusó la falta de ritmo durante el primer tiempo, compitió bien y dominó su zona, al igual que todo el Athletic.

Pero con el inicio del segundo tiempo, el partido se volvió más bronco y el conjunto bilbaino cedió terreno al Real Madrid, aunque puede ser que el equipo de Mourinho comenzara a apretar el acelerador después de aguntar durante el primer tiempo sin pasar excesivos apuros. Ronaldo comenzó a aparecer con más frecuencia y, en una de éstas, hubo un lance con Aurtenetxe que provocó la ira del portugués y la increpada del público al mismo. El problema es que parece que cuanto más increpado es Cristiano, más se enciende y mejor termina jugando. De hecho, el portugués terminó con las esperanzas del Athletic al cabecear a la red una falta botada por Xabi Alonso. Ramalho, hombre que marcaba al 7 blanco, mantuvo una batalla de empujones con él pero, a la hora de la verdad, se le olvidó saltar. También cabe decir que hay hombres con mayores posibilidades en el juego aéreo para poder marcar al portugués. Justo tras el tanto, el lateral fue sustituido por Iraola pero, que nadie se engañe, al joven defensor le tocó bailar con la más fea y cumplió con nota, un detalle muy a tener en cuenta sobre todo tras la más que decepcionante campaña de Andoni Iraola. 

Respecto al contundente juego empleado por el Athletic en el segundo periodo mucho se ha hablado. Algunos medios han criticado la dureza de los de Bielsa, esos que no dicen nada de la posibilidad de que Xabi Alonso fuese expulsado por ganarse la segunda amarilla al golpear a San José en la cara. Cada uno ve lo que quiere. Sin embargo, no parece que el resultado del partido fuese a haber cambiado mucho, sobre todo porque Cristiano Ronaldo seguía empeñado en amargar el día a la parroquia rojiblanca. El de Madeira filtró un pase entre tres defensores para que Higuaín definiera con un potente disparo raso al palo largo. Un lanzamiento calcado al de Susaeta de la primera parte. Diego detuvo y Gorka no. El partido terminó con cánticos irónicos de la grada de San Mamés contra un Fernando Llorente que muestra un rendimiento irrisorio. En definitiva, ultimo Athletic - Real Madrid en la Catedral del fútbol y 0-3, dolorosa y decepcionante despedida. 35 puntos en el casillero para el Athletic y ya pensando en el Deportivo, aunque muchos llevan pensando en el conjunto gallego desde hace una semana.

Fotografía: web oficial del Athletic Club

jueves, 11 de abril de 2013

La recomposición del once de Bielsa


Muchos problemas para Marcelo Bielsa de cara a este fin de semana. Al ya siempre complicado reto de enfrentarse a un Real Madrid que, al igual que el Barcelona, está un escalón por encima del resto de clubes de primera, se suma el lastre acumulado tras el encuentro del Pizjuán. Aduriz, Gurpegui y De Marcos tendrán que cumplir un partido de sanción por ciclo de amonestaciones y Laporte tampoco jugará al terminar expulsado. Además, Iraola terminó el partido tocado y hay muchas dudas respecto a su disponibilidad para el domingo. Cuatro bajas, que bien podrían ser cinco, realmente notables para un equipo con una plantilla muy corta. Por tanto, muchos problemas para diseñar un once que pueda ser competitivo contra un Real Madrid que va lanzado en las últimas semanas. Para completar la convocatoria, Bielsa deberá echar mano de algún jugador del Bilbao Athletic, quién sabe si para rellenar convocatoria o para saltar al verde.

Desde la llegada del argentino a Bilbao, los minutos totales de las competiciones disputadas por el equipo han sido administrados entre muy pocos jugadores. No es amigo el técnico de Rosario de hacer rotaciones y, de esta forma, el equipo suele tener un once definido más dos o tres jugadores que suelen ser los que entran desde el banquillo o sustituyen a algún lesionado o sancionado. Si quitamos a Iraizoz, que lo juega todo, tenemos a De Marcos, Iraola, Susaeta y Aduriz como hombres que superan los 2.000 minutos competidos. Dos no estarán frente al equipo de Mourinho e Iraola es duda. Por otro lado, nueve jugadores se sitúan entre los 1.000 y los 2.000 minutos. Herrera, Iturraspe, Muniain, San José, Ibai Gómez, Ekiza, Gurpegui, Aurtenetxe y Laporte completan este grupo. Gurpegui, central titular, no estará el domingo y Laporte, que subió al equipo de forma bastante prematura para hacerse un hueco como central y, últimamente, como lateral, también será baja. Y en un tercer escalón se sitúan jugadores franquicia el año pasado y que éste no llegan a los 1.000 minutos disputados. Son los casos de Llorente y Amorebieta, ambos totalmente fuera del equipo tras sus polémicos casos de renovación. Mención especial merece el caso de Toquero que, si bien el pasado curso no era titular, era el jugador número doce para Marcelo Bielsa. Este año, solo ha disputado 163 minutos, distribuidos en trece encuentros, solo uno como titular. 

Misma gestión de la plantilla pero muchos cambios en ella de un año a otro. Además de la más que notable marcha de Javi Martínez, que ha abierto un enorme boquete la defensa del equipo, los casos extradeportivos de Llorente y Amorebieta les han dejado prácticamente fuera del equipo. Además, otros jugadores como Aurtenetxe o Iturraspe, vitales durante la temporada pasada, han rendido muy por debajo de sus posibilidades. El lateral de Amorebieta ha cuajado actuaciones muy flojas y plagadas de errores desde su renovación y los problemas físicos que ha sufrido a lo largo del año también han ayudado a que Aurtenetxe haya desaparecido absolutamente de los onces de Bielsa. Por su lado, se podría decir que, dejando a parte las surrealistas situaciones de Amorebieta y Llorente, Iturraspe está siendo el peor parado en este fatídico año. De ser titular indiscutible, pasó al banquillo en detrimento de San José debido a un flojo rendimiento en las primeras jornadas y a la inestabilidad defensiva que llevó a colocar a un central en el puesto de contención. Sus constantes pérdidas de balón y las tarjetas que se ha ganado al recuperarlos con falta automáticamente después reflejan que el centrocampista de Abadiño es la viva imagen de la desesperación. En definitiva, si el Athletic 2011/2012 que maravilló a Europa se componía de Iraizoz, Iraola, Javi Martínez, Amorebieta, Aurtenetxe, Iturraspe, Herrera, De Marcos, Muniain, Susaeta y Llorente, cinco de estos once miembros se han caído de la alineación, con lo que ello supone para una plantilla muy escasa

Las piezas han encontrado sustitutos. Hombres como Ekiza, Gurpegui o Laporte han ocupado el centro de la defensa para tapar los huecos de los dos zagueros internacionales. Aduriz ha hecho olvidar a Llorente con sus goles y San José ha ocupado el puesto de Iturraspe en un intento por tratar de terminar con la sangría defensiva. Incluso desde hace tiempo Ibai Gómez ha ocupado la banda izquierda de un Muniain que atraviesa el peor año de su carrera en el primer equipo. Este domingo, ante las cuatro bajas por sanción y la más que posible de Iraola por lesión, el equipo tendrá que volver a encontrar sustitutos. Bajas en tres puestos de la defensa, en uno del centro del campo y en la delantera. Por tanto, será la oportunidad para hombres como Iturraspe o Aurtenetxe, que quieren recuperar sensaciones perdidas. Muniain quiere seguir acumulando minutos para convencer a Bielsa y Llorente volverá a ser titular en San Mamés y, si no juega Iraola, ejercerá de capitán ante una afición que lleva contra él toda la temporada. Puede ser un buen momento para recuperar el último triunfo ante los blancos, que fue en San Mamés y con un tanto del ariete de Rincón de Soto. Nada gustaría más a la parroquia rojiblanca que revivir ese momento. En conclusión, será la oportunidad para aquellos que no suelen entrar en los planes del "Loco", los Iturraspe, Aurtenetxe, Llorente o Ramalho. Incluso Castillo tiene posibilidades de ser el lateral izquierdo si el entrenador se decanta por situar a Aurtenetxe de central. Además, la convocatoria la completarán cachorros como Aketxe, Morán o Saborit, que podrían tener minutos. 

Veremos de qué forma decide Bielsa recomponer la alineación para enfrentarse al siempre poderoso Real Madrid de los Cristiano, Ozil, Higüain o Xabi Alonso. Muy complicado se ha vuelto el reto con la complicación de las bajas rojiblancas. Aunque, en realidad, recomponer el once será lo más fácil que tendrá que hacer el Athletic, luego tendrá buscar lograr un resultado positivo, eso sí que es un reto.

Fotografía: Deia (edición digital)

martes, 9 de abril de 2013

Una tranquilidad que no llega


Una derrota, cuatro bajas y una cara de tontos para enmarcar. Este pack fue el que se trajo el Athletic de su visita al Ramón Sánchez Pizjuán en el partido que cerraba la jornada liguera de este fin de semana. En lo que fue un partido de lado a lado del campo conducido más por las imprecisiones que por lo que en principio pueda parecer, se terminó imponiendo la puntería. Negredo marcó los dos tantos sevillanos y ofreció un recital de lo que debe ser un 9, algo que Llorente, a quien Bielsa dio la titularidad, lleva tiempo sin ser. Hubo oportunidades para que el conjunto rojiblanco se llevase los tres puntos pero no hubo atrevimiento cuando había que dar un paso adelante. Al final, tanto sevillista sobre la bocina y oportunidad perdida. Suerte que los equipos de abajo no ganaron. A pesar de ello las preocupaciones continúan.

El Athletic regresaba a la defensa de cuatro frente al Sevilla situando a Laporte en el lateral izquierdo y quedando Ekiza y Gurpegui como centrales. Muniain regresaba a la titularidad en el extremo izquierdo y Llorente entraba en el once por un Aduriz mermado durante toda la semana. Sin embargo, no había dado apenas tiempo a comentar nada de ésto cuando llegó el tanto del Sevilla. Una falta innecesaria de Gurpegui, probablemente el único error que cometió ayer, fue botada por Rakitic con gran maestría y defendida fatal por el Athletic como acostumbra esta temporada. Hasta tres jugadores del conjunto hispalense pudieron rematar solos en el área pequeña en una falta frontal. Finalmente fue Negredo quien cabeceó a la red en otra acción a balón parado defendida catastróficamente por el equipo de Marcelo Bielsa. Increíble lo que ha sido este equipo y lo que es en lo que a juego aéreo se refiere, verdaderamente increíble.

Poco después pudo sentenciar Reyes tras un resbalón de Iraola, otro más. Afortunadamente para el Athletic, el remate del hispalense fue rematadamente malo. El conjunto zurigorri, un día más, estaba totalmente perdido y fuera del partido. Problemas en la salida de balón, múltiples imprecisiones en el pase y entregas al rival, ausencia de apoyos y errores absolutos en la toma de decisiones. Los errores que el equipo lleva cometiendo durante toda la temporada siguen sucediéndose encuentro tras encuentro y Bielsa sigue sin dar con la solución. El rosarino es un auténtico experto detectando los errores del equipo pero es incapaz de solucionarlos. Mientras tanto, tímidas llegadas de los leones que finalizaban con Llorente haciendo mil regates innecesarios en lugar de disparar sin oposición o con Herrera haciendo un taconazo incomprensible y regalando una contra al rival con todo el equipo en área contraria. El talentoso centrocampista es un jugador superlativo para el Athletic pero el exceso de estas frivolidades ponen en riesgo al equipo en exceso. Al igual que Ibai, cuyo golpeo de exterior es un gran recurso pero que se convierte en innecesario en muchas ocasiones. Hay que centrarse en ser efectivos y hacerlo fácil, que el equipo no va sobrado precisamente.

El segundo tiempo comenzó con el ingreso en el campo de Aduriz e Iturraspe por Llorente y San José. El de Rincón de Soto no aprovechó su titularidad y acusó la falta total de un ritmo que ya le costaba coger de por sí cuando jugaba regularmente. Su sustituto y el delantero titular del Athletic, Aduriz, tampoco mejoró mucho la delantera y estuvo más metido en peleas que cualquier otra cosa. Pero quien merece una mención especial  es Ander Iturraspe. El espigado centrocampista, faro del centro del campo la temporada pasada, está cuajando una temporada para el olvido. La fragilidad defensiva del equipo ha llevado a Bielsa a situar a San José en su posición y eso le ha llevado a apenas jugar desde hace mucho tiempo. Para colmo, cuando ingresa en el verde, hace cosas como ayer. Con todo el juego de cara, puesto que es el centrocampista más atrasado, regala el balón al contrario y se ve obligado a cometer  una falta para recuperar el balón ganándose una tarjeta. Iturraspe es la viva imagen de la desesperación. Sin duda, uno de los jugadores a los que más daño está haciendo esta temporada para el olvido.

A los diez minutos de la segunda parte, una precisa falta botada por Ibai Gómez era peinada por Gurpegui para establecer el empate en el marcador. El central reconvertido veía premiado, de esta forma, su mejor partido de la temporada. El equipo mejoró sensaciones según avanzaba la segunda mitad. Sin embargo, con la expulsión por doble amarilla de Fernando Navarro y la ocasión perfecta para tomar el control absoluto del partido, el Athletic pisó el freno, algo incomprensible y que desesperó a todos los athleticzales. Para colmo, Aymeric Laporte, una vez más compareciendo en el lateral izquierdo por las circunstancias, se iba a los vestuarios antes de tiempo por ganarse dos amarillas estúpidas e innecesarias en dos minutos. La segunda expulsión del joven talento francés en 15 partidos empañaba su más que aceptable encuentro. Un error que demuestra que, por mucho que pueda parecer, es un chico de 18 años al que le queda mucho por aprender.

Y en una de estas idas y venidas, el Sevilla aprovechó que el conjunto rojiblanco no suele finalizar sus jugadas para meter la directa con una contra y finiquitar el partido de la mano de Negredo. Minuto 87 y cara de tonto para toda la parroquia rojiblanca que veía como las posibilidades de sumar se iban y se certificaban con el pitido final. El Sevilla pudo derrotar al Athletic sencillamente agarrándose al poderío de Kondogbia, el talento de Rakitic y la pegada de Negredo, todo ello sin el insustituible Jesús Navas. Mientras tanto, el equipo bilbaino sigue sin certificar el objetivo y renuncia a la tranquilidad una semana más, y pueden ser dos, ya que De Marcos, Gurpegui, Aduriz y Laporte no podrán jugar frente al Real Madrid por sanción. Además, Iraola terminó tocado el encuentro y también podría ser baja. Algunos verán la noticia como mala por la pérdida de efectivos inmediatos, otros pensarán que mejor que estén limpios contra el Deportivo dentro de dos semanas. Lo que está claro es que hay que sumar, como las pasadas jornadas, sea como sea. Si no, seguiremos en busca de una tranquilidad que nunca llega.

Fotografía: Deia (edición digital)

sábado, 26 de enero de 2013

La importancia del triángulo de la medular


El encuentro en el Benito Villamarín ante el Betis abrió las puertas de la esperanza para muchos seguidores del Athletic. Se logró un punto que supo a poco, sobre todo teniendo en cuenta la situación en la clasificación. Sin embargo, la imagen ofrecida recordó al vibrante equipo del pasado año. Esta mejoría tuvo lugar sobre todo tras el descanso, cuando Aurtenetxe ocupó el lateral izquierdo y De Marcos pasó a la medular, formando junto a Iturraspe y Ander Herrera, ese tridente que tantas alegrías ofreció la temporada anterior. Con los tres jugadores formando juntos la sala de máquinas del conjunto bilbaino, se alcanzó una de las mejores versiones que ha alcanzado el equipo este curso. Pocas veces han jugado juntos desde que empezó la liga y el rendimiento del equipo se ha resentido considerablemente, afectando a los resultados.

Estos tres futbolistas solo han actuado juntos en 7 partidos de los 20 que van disputados hasta la fecha. El balance ha sido de dos victorias, dos empates y tres derrotas pero merece la pena indagar en cada uno de los encuentros. En la segunda jornada de liga, empezaron juntos contra el Atlético de Madrid. Sin embargo, rápidamente De Marcos pasó al lateral e Íñigo Pérez al centro del campo, con lo que no se puede tener realmente en cuenta. El partido terminó en derrota. Hasta la séptima jornada no volvieron a jugar juntos, contra Osasuna. El encuentro terminó con una victoria rojiblanca y un asedio constante a la portería de los rojillos y sólo Andrés Fernández pudo evitar la goleada. También jugaron juntos la semana siguiente contra el Valencia en Mestalla, un encuentro dominado por el Athletic hasta la expulsión de Herrera, situación aprovechada por los de la capital del Turia para darle la vuelta al marcador. Llegó la jornada 11 y se logró la victoria contra el Sevilla en San Mamés con el tridente sobre el césped, también con expulsión de Ander Herrera, esta vez por doble amarilla. Dos semanas después, también jugaron juntos contra el Deportivo en La Catedral, sacando un desafortunado empate de un encuentro que dominaron de principio a fin. El peor de los encuentros llegó la siguiente jornada, contra el Barcelona. La comparecencia de los tres centrocapistas no evitó la goleada de los de Vilanova en el Camp Nou. La última del tridente, el pasado lunes contra el Betis. Un partido que, como se vio, los rojiblancos dominaron y pudieron llevarse los tres puntos del Villamarín.

Los distintos encuentros reflejan dos victorias con buen juego y dominio. También dos empates en los que el equipo jugó un fútbol mejor que el rival y se merecieron los tres puntos. En lo que respecta a las derrotas, el partido contra el Valencia estuvo dominado, con superioridad en juego y en el marcador, hasta la expulsión de Herrera, que afectó al equipo de forma determinante. La del Atlético de Madrid podría considerarse una excepción debido a que De Marcos pasó rápidamente al lateral, mientras que la del Barcelona fue una derrota justa contra, posiblemente, el mejor equipo del mundo. Mientras han estado Iturraspe, De Marcos y Herrera juntos en la sala de máquinas del Athletic el equipo ha funcionado y los resultados no han terminado de reflejar el buen juego que hacía el equipo realmente. Por tanto, es de vital importancia para el conjunto de Marcelo Bielsa que estos tres jugadores se sitúen juntos en la medular para ver lo mejor del equipo.

Contra el Betis, Aurtenetxe regresó al lateral y se espera que sea para quedarse. El de Amorebieta no pasa por su mejor momento pero es vital para liberar de esa posición a De Marcos. Además, que el de Laguardia regrese a su posición original hace que Muniain se sitúe en la banda, el lugar en el que verdaderamente hace daño. Así, todas las piezas se sitúan en el lugar que encajan y el puzzle rojiblanco empieza a resolverse. Se espera que el domingo, contra el Atlético de Madrid, vuelva a jugar el tridente en el centro del campo y Muniain en la banda, lo que aumenta las esperanzas de mejora vistas en Sevilla. Pero no nos confundamos, el punto conseguido en el Benito Villamarín y el buen juego desplegado no servirá de nada si no se ratifica contra los del Cholo Simeone. Toca dar un paso hacia adelante.

Fotografía: Deia (edición digital)

martes, 22 de enero de 2013

Ilusión y esperanza en el Athletic


Mediocre resultado y grandes sensaciones fueron lo que se trajo el Athletic de su visita al Benito Villamarín, encuentro temido por los athleticzales por las diferentes rachas que atraviesan los dos equipos y que termino dejando un regusto amargo por lo que ninguno de ellos imaginaría. Un encuentro que, en boca de muchos medios, se caracterizó por el acierto de las puntas de lanza de ambos conjuntos. Sin embargo, otros somos de la opinión de que lo que realmente definió el envite fueron las actuaciones de los guardametas. Sea como fuere y a pesar de lograr un punto que sabe a poco, lo que está claro es que el conjunto rojiblanco recuperó sensaciones pasadas justo al inicio de la segunda mitad de la liga. 

44 segundos de partido. Eso fue lo que tardó Gorka Iraizoz en protagonizar la pifia de la jornada, poniéndose en entredicho una semana más y abriendo el eterno debate de la portería zurigorri. Un pase con el exterior de Chica se coló entre una defensa que tampoco colaboró mucho e Iraizoz derribó a Salva Sevilla sin ningún tipo de control. Penalty en el primer minuto de partido que se encargo de transformar en el 1-0 Rubén Castro. 41 de 45 penaltis encajados por el meta navarro desde que defiende la portería del Athletic, duro pero cierto. Marcelo Bielsa sigue confiando en él, de forma incomprensible para muchos, a pesar de las buenas actuaciones cuajadas por Raúl Fernández cuando ha tenido la oportunidad. La situación de fiabilidad  en la que se refugian la mayoría de equipos de primera división gracias a sus porteros no tiene cabida en el equipo bilbaino, que sufre el efecto contrario. Tocaba remar a contracorriente y eso no son buenas expectativas este año.

Se había producido un cambio en el planteamiento del Athletic para este encuentro. El técnico de Rosario decidió incluir a Gurpegui en la medular junto a Iturraspe, formando un doble pivote y dejando a Herrera más liberado. Un cambio del que se esperaba mayor estabilidad defensiva. Sin embargo, Gurpegui e Iturraspe no formaron en una misma línea. El de Andosilla ejerció de contención mientras el espigado centrocampista de Abadiño se situaba en la posición natural de Óscar De Marcos, y no está nada cómodo en esa posición. El mismo planteamiento de siempre con nuevas piezas, una vez más fuera de sitio. Viendo transcurrir los primeros minutos del encuentro, se veía que la fórmula no funcionaba. 

Si el partido parecía difícil antes de empezar, para muchos se transformó en un imposible. No obstante y tras unos primeros 20 minutos de absoluto descontrol y nerviosismo rojiblanco, los pupilos de Bielsa demostraron que nada más lejos de la realidad. Ese equipo que siempre se viene abajo ante la mínima adversidad no compareció ayer en feudo bético. Ante la falta de acierto táctico o técnico, pues el nerviosismo y las imprecisiones imperaban en el juego bilbaino, surgió la voluntad, las ansias de levantarse, ese paso adelante inédito este curso. Gracias a ello, a partir del minuto 25 y con el paso del encuentro, el Athletic fue haciéndose con el choque. Gracias a su empuje se asomaron a la meta verdiblanca. Ander Herrera obligó a lucirse a Adrián, héroe local, tras un gran disparo lejano. De Marcos erró ganando línea de fondo tras pase de un creciente Muniain. Herrera, una vez más, probó fortuna desde lejos con un tiro raso que se marchó cerca del palo e Iturraspe perdonaba tras gran pase hacia atrás de Aduriz. Se comenzaba a combinar pero se perdían ideas con la llegada del equipo al área rival, pero se llegaba, buena noticia.

Pero la mejor noticia llegaría en el minuto 41, un excelente servicio de Ander Herrera entre una despistada defensa bética llegaba a un Aritz Aduriz que se presentó ante Adrián y le batió con un toque sutil. El punta donostiarra sigue haciendo gala de su gran acierto goleador y suma doce tantos esta temporada, igualando su mejor registro en liga (Mallorca 09/10). Por otro lado, Ander Herrera se empieza a establecer como el líder de este Athletic en bajas horas. Al ex del Zaragoza no le tiembla el pulso a la hora de coger protagonismo y será vital para el resurgir del conjunto rojiblanco. Partidos como el de ayer demuestran que es uno de los jugadores con más talento de la liga y que de su mano depende que carbure el cerebro del equipo. El descanso llegó justo en el momento en que más ponía contra las cuerdas el Athletic al conjunto de Pepe Mel.

Con la vuelta de vestuarios y tras unos minutos un poco dubitativos, los chicos de Marcelo Bielsa se enchufaron totalmente al partido. La lesión de Gurpegui dio entrada a Aurtenetxe en el lateral izquierdo y De Marcos pasó al centro del campo, el lugar donde debe estar. De nuevo comparecían en la medular Iturraspe, Herrera y el de Laguardia, ese centro del campo que tantas alegrías brindó a la parroquia zurigorri el curso pasado. Y fue en ese momento cuando el equipo comenzó a desplegar ese juego atrevido y lleno de intensidad que todo el mundo recuerda en Bilbao. Volvieron a darse buenas combinaciones en el sector derecho entre Iraola, Susaeta y De Marcos y Muniain se soltó y se mostró más incisivo, todo ello dirigido por la magnífica batuta del director de orquesta, Ander Herrera. Atrás, Ekiza aportó velocidad y anticipación y Laporte un gran poderío y jerarquía con sus 18 años. Surgió, cuando nadie lo esperaba, el Athletic de Marcelo Bielsa. Posesión, muchas llegadas a la portería contraria y varias ocasiones perdonadas. Volvía el juego loco, volvían a rugir los leones.

Hubo ocasiones claras por parte de los dos bandos, puesto que Jorge Molina se permitió el lujo de fallar primero un remate un poco forzado y después un cabezazo franco. También reclamó el Betis un penalti por mano de Herrera y el Athletic otro por manotazo de Amaya a Muniain, aunque ninguno fue señalizado por Ayza Gámez. A pesar de todo, el conjunto de Marcelo Bielsa era el que ganaba enteros para llevarse los tres puntos. Pero entonces surgió la figura de Adrián, el portero que, tras subir al primer equipo esta temporada, ha sido vital en varios encuentros este curso. Ayer no fue distinto. Detuvo un cabezazo a bocajarro de Aduriz tras buen centro de Susaeta y un mano a mano al eibartarra después de que una exquisita asistencia con el exterior de Ibai. Justo en el descuento, desbarató con el pie una cesión de Aduriz que Iraola iba a empujar a placer a la red. Llegó el final para alivio de los de Pepe Mel y desgracia para los de Bielsa, puesto que si el partido hubiera durado un poco más seguramente hubieran logrado la victoria, algo que impidió Adrián, el portero que salvó a su equipo mientras Gorka condenó al suyo. Finalmente, un punto que sabe a poco pero que no es lo más importante para los leones, ya que dejaron ver que pueden desplegar un fútbol como el del año pasado. No se debe olvidar que lo que hacen falta son puntos y que debe obtenerse un buen resultado ante el Atlético para hacer bueno el conseguido ayer. No obstante, cabe destacar que algo muy importante que todo athleticzale se llevó del Villamarín fue ilusión, ilusión y esperanza.

Fotografía: Diario Marca (edición digital)

jueves, 17 de enero de 2013

Balance de la primera vuelta del Athletic (3º parte)


Tras la conclusión de la primera parte del campeonato estos son los datos que baraja el Athletic Club: 19 partidos jugados, 6 victorias, 3 empates y 10 derrotas, 23 goles a favor, 39 en contra. 21 puntos que les colocan en el puesto 14º en la clasificación, a 4 puntos del descenso y a 10 de Europa. Estos son los datos que refleja la tabla pero hay muchos más aspectos que merece la pena desgranar si queremos comprender algo más de la situación que atraviesa el club bilbaino. Hay muchos aspectos dignos de análisis.

El intocable sistema de Marcelo Bielsa

El rendimiento del equipo ha cambiado muy a peor desde la temporada pasada, eso es algo que todos pueden comprobar. Uno de los aspectos más importantes es la adaptación de los equipos contra el juego del Athletic. El sistema todoterreno de la temporada pasada se ha vuelto muy previsible para los rivales, sobre todo si los jugadores que lo realizan no muestran tanta frescura al ponerlo en práctica. Los rivales saben cómo hacer daño a los rojiblancos, les tienen estudiados y los resultados lo reflejan. No obstante, Marcelo Bielsa no se ha mostrado partidario de cambiar en algo su propuesta futbolística en ningún momento. Más facilidades para un enemigo que conoce tus movimientos y que solo tiene que estar preparado para contrarrestarlos y atacar a la yugular en el momento oportuno. Jaque mate.

En relación a las decisiones que llegan desde la caseta, se ha comprobado que los cambios realizados por el técnico de Rosario no suelen surtir demasiado efecto puesto que se trata, en la gran mayoría de ocasiones, de sustituciones de pieza por pieza. Introduce jugadores de exactamente la misma posición que los sustituidos y en muchísimas ocasiones con el mismo perfil, tratándose de variaciones para remontar o ganar un partido en la mayoría de las ocasiones. Como se ha podido comprobar, los resultados no se han variado en exceso. En partidos con el resultado a favor, los cambios suelen llegar a mediados de la segunda parte, dando descanso a hombres importantes con el partido supuestamente encaminado. Con empate en el marcador, los cambios solo surgieron efecto en un partido, concretamente contra el Espanyol y el principal revulsivo fue la entrada de Llorente. En los demás, tres para ser más exactos, el Athletic terminó sin puntos. Finalmente, de los partidos que se suceden con marcador adverso, solo uno de nueve no termino en derrota. Además, se han llegado a producir cambios minutos antes del descanso, algo que normalmente no se suele ver en terrenos de primera división. En conclusión, el conjunto rojiblanco necesita empezar ganando para sacar los partidos adelante y no siempre hay suerte. Sin embargo, en situación opuesta le cuesta dios y ayuda encontrar remedios para remontar y los cambios efectuados desde el banquillo no han conseguido aportar soluciones. 

En referencia al esquema, el técnico rosarino se ha mostrado totalmente inflexible a pesar de malos resultados y rachas negativas. Javi Marina, comentarista argentino del programa deportivo nocturno "Oye Cómo Va" de Radio Popular, ya comentó en una ocasión que cuando Bielsa era el míster de la albiceleste y el equipo disponía de Crespo y Batistuta, no jugaban juntos porque el sistema de Marcelo es de un solo punta, algo que enloquecía al personal. En el Athletic ocurre algo parecido con su sistema. Las cosas no van bien pero se sigue jugando con un único mediocentro, se adaptan en muchas ocasiones a interiores que no lo son para preservar el sistema y se juega con un solo punta a pesar de disponer de dos con grandes credenciales. Vista la testarudez de Urrutia en el caso Llorente, solo queda remar todos en la misma dirección y, sabiendo que el delantero de Rincón de Soto seguirá en el equipo hasta final de temporada, que aprovechemos sus servicios, que si sigue cobrando es para estar ahí cuando el equipo le necesite. La cosa es si Bielsa piensa cambiar su idea del único punta o cualquier otra en general para tratar de dar una vuelta de tuerca a la situación.

Por otro lado, es de sobra conocido el hecho de que el Athletic dispone de una plantilla corta, ya que en el momento en el que se cambian algunas piezas en el once el equipo se resiente demasiado. Hay jugadores capitales para el funcionamiento del equipo que hacen su comparecencia casi vital. Sin embargo, las readaptaciones que efectúa el técnico argentino para emplear a estos jugadores ante otras bajas trastocan en demasía el rendimiento del equipo, sobre todo cuando esos jugadores tienen carencias en sus nuevos puestos. El caso de De Marcos es el más reseñable. Se trata del comodín del míster, ya que le ha llegado a colocar, solamente esta temporada, en ambos laterales además de en la zona de interiores, su posición natural. Por su lateral han llegado goles en contra en estas últimas jornadas, errores que han terminado por costar caros. Otro caso es Muniain, quien ante la falta de efectivos en zona de interiores, ha dejado la banda a Ibai Gómez. Aunque posee una excelente técnica y visión de juego, está rindiendo a un nivel muy bajo y pierde muchos balones difíciles que complican al equipo en defensa, además de aportar más bien poco en ataque. La reubicación de jugadores puede no ser recomendable sobre todo si estos no atraviesan su mejor momento y merecen descanso o, sencillamente, algo de banquillo. Y es que De Marcos lo ha jugado todo siendo su rendimiento bastante mediocre y con actuaciones llenas de fallos en sus ubicaciones defensivas. Es el míster quien debe juzgar si alguien, cualquiera, en estas circunstancias merece descanso o una suplencia aunque ya hemos visto cuál es la opinión del técnico rojiblanco.

En definitiva, ni el pasado año Bielsa era el mejor entrenador del mundo ni este año es el peor. Lo que sí que está claro es que, para pelear en el barro, un entrenador debe buscar soluciones y realizar cambios en su entramado para encontrar el camino hacia la luz. Hasta la hecha, las decisiones del de Rosario no han surtido un efecto positivo en la gran mayoría de sus comparecencias. Veremos si, contemplando lo que queda por delante, vemos alternativas. Hoy mismo, hemos podido ver formar a Gurpegui e Iturraspe un doble pivote en el entrenamiento en Lezama. ¿Cambio táctico frente al Betis? Veremos.

Fotografía: www.telecinco.es

miércoles, 16 de enero de 2013

Balance de la primera vuelta del Athletic (2º parte)


Tras la conclusión de la primera parte del campeonato estos son los datos que baraja el Athletic Club: 19 partidos jugados, 6 victorias, 3 empates y 10 derrotas, 23 goles a favor, 39 en contra. 21 puntos que les colocan en el puesto 14º en la clasificación, a 4 puntos del descenso y a 10 de Europa. Estos son los datos que refleja la tabla pero hay muchos más aspectos que merece la pena desgranar si queremos comprender algo más de la situación que atraviesa el club bilbaino. Hay muchos aspectos dignos de análisis.

Bajo rendimiento de jugadores fundamentales

Durante la pasada temporada todos los seguidores rojiblancos disfrutaron de tardes y noches memorables con grandes encuentros, todos ellos protagonizados por los chicos de Bielsa, esos muchachos que desplegaban ese fútbol loco en materia de revoluciones. No solo los campos de la liga española, sino muchos de los mejores estadios de Europa disfrutaron de las carreras de De Marcos, las diabluras de Muniain, la arquitectura de Herrera, el temple de Iturraspe o los constantes movimientos de Susaeta. Sin embargo, muchas de las piezas capitales del sistema del técnico de Rosario no están ofreciendo el nivel esperado esta campaña. De hecho, la mayoría no se han mostrado como otra cosa que sombras de lo que fueron, totalmente carentes de energía e ideas, despoblados de imaginación e intensidad. Merece la pena pararse a analizar el rendimiento de algunos de estos jugadores:

Iker Muniain: Escorado a la banda izquierda pero con un gran protagonismo debido a su movilidad por toda la línea de tres cuartos, se podría decir que fue el Iniesta del Athletic. El pequeño diablo de la Txantrea se erigió como uno de los mejores jugadores de la liga y una de las revelaciones europeas. Esta temporada no se ha visto a ese jugador, ni rastro. Sin vacaciones debido a unas olimpiadas en las que se pudo ver su cara más oscura, el joven extremo se ha mostrado apático, sin chispa, sin esa imaginación que le caracteriza. Pasa por la peor temporada desde que ascendió al primer equipo de la mano de Caparrós. Es más, ha llegado a ser relegado al banquillo en detrimento de Ibai Gómez. No obstante, el Athletic necesita a uno de sus jugadores franquicia para levantar esta situación. Se le espera.

Óscar De Marcos: Las incesantes carreras y incontables kilometrajes realizados por De Marcos el curso pasado tampoco pasaron desapercibidos. El desmarque en ruptura desde la zona de interiores en el esquema de Bielsa lleva su nombre. Llegó a ser tan importante para el técnico rosarino que paliaba cualquier baja en el once recolocándole en el campo y jamás renunciando a su presencia en la titularidad. Este año, sin embargo, las piernas parecen no tener la misma energía. Su derroche físico no encuentra una recompensa final y, desde luego, no es aprovechada por sus virtudes técnicas. Muchos creen que el nivel que mostró el pasado año fue más de lo que podrá volver a dar. Lo que está claro es que puede ofrecer un rendimiento mayor del que está ofreciendo. Al igual que otros, puede necesitar descanso o, sencillamente, banquillo. Tampoco hay que dejar que nadie se vea indiscutible.

Markel Susaeta: En su llegada a Bilbao, Marcelo Bielsa llegó a decirle al eibartarra que confiaba más en él que él mismo, y desde luego que lo hizo. Jugó todos los partidos de la temporada en todas las competiciones, sumando un total de 62 encuentros. Además, el nivel que mostró le hizo dueño absoluto del extremo derecho formando una sociedad letal con Andoni Iraola. Esta temporada ha llegado a debutar con la selección española pero su juego también ha entrado en crisis. Su bajón no es tan notable como en otros casos pero si ha perdido mucha movilidad y explosividad en ataque. El funcionamiento de la banda derecha pasa, en buena medida, por sus botas.

Ander Iturraspe: La otra invención del entrenador argentino. En un sistema tan atrevido en ataque como expuesto en defensa, el centrocampista de Abadiño se estableció en la posición de mediocentro siendo el equilibrio del equipo y haciendo de nexo entre la defensa y el ataque del Athletic. Sin embargo, esta temporada ha llegado a ser sustituido antes del descanso por su bajo rendimiento. La intermitencia de su juego y los problemas físicos le han alejado de la titularidad. Con el paso de los partidos, queda más claro que el equipo necesita la mejor versión de Iturraspe para volver a encontrar un faro al que agarrar su juego de toque. San José ha realizado su candidatura para el puesto y ahora le toca al de Abadiño responder. Su vuelta es muy importante.

Otros casos hay dentro del equipo aunque posean menor relevancia. Iraola, insustituible en el lateral diestro durante los últimos años, se ha visto frenado por los problemas físicos y se espera que vaya recuperando el tono. Aurtenetxe, establecido en el lateral izquierdo el curso pasado, ha ofrecido una muy mala imagen desde su renovación. No obstante, las carencias en este puesto hacen que su vuelta sea vital. Herrera alumbra por momentos pero rápido se contagia del ánimo general del equipo. Incluso Ibai, que este año se ha sumado con muchos galones en su salto al primer equipo, está siendo intermitente y flojo en las coberturas. La situación de Llorente habla por sí sola, al igual que lo empieza a hacer la de Amorebieta. Puede que el nivel de la temporada pasada, construido con unos jugadores determinados que gozaban de un estado de forma y de ánimo que para nada es el actual, no se vuelva a repetir. Lo que está claro es que, visto lo visto, pueden realizarse las cosas mucho mejor de lo que se están haciendo. Las videotecas pueden demostrarlo.

Fotografía: Mundo Deportivo (edición digital)

miércoles, 9 de enero de 2013

La Aduriz-dependencia


El Athletic atraviesa una temporada realmente difícil, de eso no hay duda. Las situaciones extradeportivas son de sobra conocidas y en el terreno del puro fútbol el equipo ya no es que no consiga arrancar, sino que se encuentra en una especie de punto muerto. Los serios problemas que se sufre atrás han provocado una inestabilidad defensiva digna de mención. Lleva encajados la friolera de 37 tantos en lo que va de campeonato, el segundo equipo que más goles recibe por detrás del Deportivo (39 tantos en contra). Con prácticamente el mismo plantel, el curso anterior se habían recibido 19 goles a estas alturas de curso, enorme diferencia. La marcha de Javi Martínez ha debilitado seriamente al equipo pero es imposible que todo el equilibrio defensivo pasara por un jugador. El nivel de los jugadores no es el mismo y eso lo refleja el casillero, pero no solo se muestra en la faceta defensiva. Lo que realmente es reseñable es el bajón del equipo a nivel ofensivo, la mayor de las virtudes del Athletic de Marcelo Bielsa.

Ese conjunto que maravillaba tanto en campos de la liga como por otros míticos de Europa no da señales de vida. Ese juego de presión asfixiante, combinación elaborada, incesantes llegadas y asedio constante se ha perdido en la sombra. Ese fútbol loco se quedó de vacaciones. Todos y cada uno de los jugadores que poblaban el temido ataque rojiblanco no son más que caricaturas de lo que fueron. Muniain, Susaeta, Herrera, Ibai o el mismo Llorente, que todavía sigue en Bilbao, ya no corren con el viento a favor y la mirada clavada en el horizonte. Su ritmo es pobre y sin intensidad. Además, no es que nadie se haya marchado, es que han llegado otros como Aritz Aduriz, algo por lo que hay que dar gracias. Y es que el ariete donostiarra ha tirado de un carro zurigorri que mejor no pensar dónde estaría sin sus tantos

La pobreza atacante del Athletic y su dependencia de Aritz Aduriz son datos totalmente plausibles. El conjunto dirigido por Marcelo Bielsa suma 22 goles a favor en lo que va de liga y la mitad de ellos llevan su firma. El 50% de los tantos del equipo que han servido para sumar 16 de los 21 puntos que el equipo lleva en liga. Las cifras hablan por sí solas. Los otros tantos se los reparten entre cinco jugadores: Susaeta (2), De Marcos (3), Ibai (2), San José (3) y Fernando Llorente (1). Por tanto, se puede afirmar que el  rendimiento de Aduriz está siendo excelente pero los demás miembros de la plantilla no acompañan. Muy diferente era la situación hace un año. En la jornada 18, los leones sumaban 26 tantos anotados divididos entre nada más y nada menos que 14 jugadores: Iturraspe (1), Llorente (6), David López (1), De Marcos (2), Gabilondo (2), Muniain (2), Javi Martínez (1), Toquero (2), Susaeta (2), Ander Herrera (1), Iraola (1), Amorebieta (1) y Aurtenetxe (1). El ariete de Rincón de Soto, único delantero del esquema de Bielsa y referente en ataque, acumulaba 6 tantos, el 23,08 del total. El pasado curso tanto la segunda línea como el resto de la plantilla en general también aportaban una gran cantidad de goles. Las cosas eran muy distintas. 

Es muy posible que no volvamos a ver al Athletic que maravilló la temporada pasada, ese equipo pasó a mejor vida. Sin embargo, tampoco creo que la dinámica vaya a ser tan negativa como lo está siendo. Llegará un momento en el que, encajando algunos resultados positivos, la plantilla adquiera moral como para creerse que pueden desplegar un mayor fútbol del que están haciendo. Hasta entonces, solo queda seguir trabajando y retocar, sobre todo cambiar y mejorar diversos aspectos en un sistema inmovilista por parte del técnico. Ya se ha hablado mucho del aspecto defensivo. Otro muy importante es la faceta goleadora. Que Aduriz no camine solo.

Fotografía: goal.com

viernes, 4 de enero de 2013

Ante salidas, bienvenidas sean las renovaciones


Una de cal y otra de arena. Ayer pudimos ver en la web oficial del Athletic el comunicado emitido por parte del club en el que se manifestaba que la Juventus de Turín había informado había informado de que había comenzado a negociar por Fernando Llorente, haciéndose oficial un interés italiano por todos conocido. Sin embargo, la noticia importante es que, ante la inminente salida de un jugador, hay tres que quieren formar parte del esperanzador futuro rojiblanco. Las renovaciones de Iturraspe, Ramalho y el aún cachorro Saborit tiñen de juventud y compromiso la actualidad del Athletic.

Fernando Llorente, quien ya se había dejado ver con los niños de la Juventus en Arona, apunta a formar parte de las filas del equipo italiano la próxima campaña. Así lo ha manifestado el Athletic en un comunicado en su página oficial. Finalmente, parece que Urrutia se saldrá con la suya y dejará que el delantero de Rincón de Soto abandone la nave zurigorri sin dejar ni un céntimo en sus arcas. Y digo parece ser porque, ante la lesión de Nicklas Bendtner y la marcha de Drogba a la Copa África, el club turinés estaría dispuesto a hacer una oferta de 4 M€ por el riojano para que se incorporase al equipo en este mismo mercado invernal. Sería muy extraño que el máximo mandatario del Athletic le dejase salir a última hora tras manifestar a los cuatro vientos su "mensaje ejemplarizante", y todo ello a pesar del carácter desestabilizador y dañino que tiene el jugador para el club. En todo caso, veremos que ocurre en Enero.

Lo que si que está claro es que hay jugadores que sí quieren formar parte de la nave rojiblanca durante mucho tiempo. Ander Iturraspe, Jonas Ramalho y Enric Saborit han ampliado sus contratos con el club en el día de hoy. El espigado centrocampista de Abadiño, un pilar del medio del campo para Marcelo Bielsa, ha firmado hasta 2017 pasando a tener una cláusula de rescisión de 40 M€. Por su parte, Jonas Ramalho, quien ha hecho soñar a muchos con un recambio de futuro para el insustituible Andoni Iraola, permanecerá en el Athletic hasta 2015, pudiendo ampliarse un año más. Su cláusula será de 25 M€. Pero el movimiento más interesante de la junta directiva es la renovación de Enric Saborit, segundo gran acierto tras la decisión de subir a Aymeric Laporte al primer equipo. El aún cachorro, que no formó parte del aluvión de debuts que se produjeron en el tramo final de la Europa League, está considerado como un jugador con un grandísimo potencial de futuro. Fijo para Ziganda en el filial, continuará en el club hasta 2016, con una cláusula de 25 M€. Ante los problemas que lleva sufriendo el equipo en los últimos años por armarse con un lateral zurdo de garantías, el club deposita sus esperanzas en el futuro, y éste pertenece a Enric Saborit. Ante esta decisión, la salida de Castillo es más probable que nunca.

Ante las siempre incómodas noticias sobre el futuro de Llorente y los daños que lleva efectuando al club durante toda la temporada, la incertidumbre con la prolongación de contrato de Fernando Amorebieta y las polémicas decisiones del presidente Urrutia, bienvenidas sean las renovaciones. Grandes noticias la continuidad por muchos años de jugadores contrastados y otros que darán muchas alegrías a la parroquia. Buen movimiento de la junta directiva en esta ocasión, hay que decirlo. Bien jugado.

Fotografía: El Correo (edición digital)

jueves, 13 de diciembre de 2012

El Athletic es un barco a la deriva

La burbuja se ha hinchado hasta el punto de estallar. Esto se podría decir que le ha sucedido al Athletic en apenas unos meses. El mismo equipo y dos realidades distintas en apenas siete meses. De lo que pudo ser un doblete maravilloso al viaje más turbulento que se podía imaginar enrolados en un barco que va zarandeándose hacia la deriva. La victoria del domingo fue balsámica. Sin embargo, ayer el conjunto de Marcelo Bielsa dijo adiós a la Copa del Rey al no poder superar una eliminatoria que jamás debería haber perdido. La realidad es muy dura, San Mamés ya se ha despedido, de forma prematura, de Europa y de la Copa del Rey. Veremos de qué forma se despide el mítico estadio de la liga. Queda muchísimo para poder remontar el vuelo pero lo que no hay que olvidar es que, ahora mismo, el equipo navega sin rumbo establecido.

El fatídico encuentro de ayer en San Mamés no hizo más que sacar a la palestra todos los problemas que sufre este club. Ya no es cuestión de si falla el entrenador o de si no cumplen los jugadores. El virus que nació en el interior de esta entidad durante el verano ha crecido y se ha apoderado de una entidad que no sabe como curarse. No existe la posibilidad de tener un poso de tranquilidad. Cuando parece que la situación se normaliza, vuelve a suceder algo que vuelve a sembrar la incertidumbre, a desatar el caos. Ojalá fuesen solo los resultados, eso siempre se puede levantar. La terrible enfermedad que sufre el Athletic se ha extendido a todos sus estamentos y crece sin control, ha llegado hasta a aquellas partes que jamás podríamos imaginar. 

Marcelo Bielsa continúa asumiendo culpas cada vez que los resultados no acompañan y estos argumentos dejan de ser válidos. Ni el año pasado era un dios ni este año es todo lo contrario, pero las decisiones que toma en ciertas ocasiones son dignas de estudio cuanto menos. La última, la decisión de seguir contando con Fernando Llorente, el mayor factor desestabilizador del club, a sabiendas de todo el clima que se ha montado a su alrededor. A pesar de todo esto, sobra decir que los que juegan y tienen la responsabilidad de lo que sucede en el terreno de juego son los jugadores, esos mismos que el curso pasado deleitaron en muchísimos campos de España y Europa y que, este año, parecen no ser ni la sombra de lo que fueron meses atrás. El motivo puede ser desconocido o doloroso, depende de dónde se postule cada uno. Pero la verdad es que lo que más me ha sorprendido y más repulsión me causa es ese sector de la afición que prima el odio en lugar del sentimiento rojiblanco, que prefiere satisfacer su necesidad de increpar antes que apoyar a un equipo que le necesita más que nunca. Se podía esperar cualquier cosa menos esto, jamás la ruptura de la afición, icono y símbolo de este club centenario. San Mamés no se merece ésto en el año de su despedida.

Por todo ello, es necesario tomar decisiones. Puede que no sepamos la receta de la tranquilidad, supongo que cada uno tendrá la suya. Lo que está claro es una cosa: la tontería de Urrutia de mantener a Llorente en un club en el que no quiere estar nos ha costado ya demasiado cara. Debe salir en Enero o quedarse en casa, puesto que, además de no aportar, cierto sector de la grada ha decidido focalizar sus esfuerzos en destruir en lugar de recomponer, muy a mi pesar. Otros cambios también se deben producir, no sé si en los planteamientos, en el factor motivacional o en el mismo banquillo, pero lo cierto es que hay ciertos créditos que comienzan a terminarse. Ahora toca esperar a que los Iraola, Aurtenetxe, Iturraspe, Susaeta, Herrera, Aduriz y compañía levanten esto para calmar los ánimos, por lo menos durante un tiempo. Toca remontar el vuelo en liga, que es lo que queda, para tratar de darle a San Mamés la despedida liguera que se merece. Único objetivo.

lunes, 10 de diciembre de 2012

San José: el hallazgo de un centrocampista


Una de las mejores noticias del partido de ayer, además de los tres puntos conseguidos, fue la destacada actuación de Mikel San José. El ex del Liverpool ocupó la plaza de mediocentro de contención ante la baja por sanción de Ander Iturraspe. Ya en algún partido había ocupado esa posición, pero saliendo desde el banquillo y durante pocos minutos. Ayer tuvo la oportunidad para ocuparla desde el inicio y las sensaciones fueron muy positivas. De hecho, Bielsa destacó su aportación como una de las más importantes del partido.

San José cumple su cuarta temporada en el primer equipo del Athletic. Tras su paso por el juvenil del conjunto rojiblanco, continuó su carrera en el segundo equipo del Liverpool. Sus buenas actuaciones en el conjunto inglés, que le llevaron a hacer la pretemporada con el primer equipo sumando bastantes minutos, hicieron que el Athletic se interesara y lograra su cesión, haciendo efectiva la opción de compra la temporada siguiente. A lo largo de estos años, el navarro ha jugado en la demarcación de defensa central, si bien en alguna ocasión se le ha visto en el medio del campo, principalmente en el Liverpool. No obstante, desde su llegada al Athletic, San José siempre ha contado como central tanto para Caparrós como para Marcelo Bielsa.

En su primera temporada en Bilbao el rendimiento fue realmente bueno, lo que empujó al Athletic a hacer efectiva la opción de compra que tenía sobre él. De hecho, en los inicios de su segunda temporada, su gran comienzo le estableció como el líder de la zaga del Athletic. Sin embargo, llegó un momento en el que su rendimiento comenzó a bajar de una forma muy acusada, coincidiendo con la muerte de su padre. Su juego comenzó a estar plagado de errores, inseguridades y faltas de concentración. El pasado año Marcelo Bielsa colocó a Javi Martínez como central para aprovechar su salida de balón, algo que también posee San José, pero lamentablemente el ex del Liverpool no aportaba ninguna fiabilidad. En liga sumó 24 apariciones pero, la mayoría, fueron partiendo desde el banquillo.

Esta temporada, Bielsa ha terminado tratando de recolocarle como mediocentro de contención. A lo largo de anteriores partidos, ha saltado al campo en esa posición en algún partido pero sin apenas minutos. Ayer contó con todo el partido y aprovechó su oportunidad. Aportó seguridad en defensa, calidad en la salida de balón, varios robos y una buena conexión entre la parte defensiva y la ofensiva del equipo. San José ha pasado a ser centrocampista a los ojos de Bielsa y, desde luego, parece que el rendimiento es mejor que en el eje de la zaga. Sin duda, el hecho de encontrar un jugador de garantías para centro del campo es una grandísima noticia puesto que el equipo suele resentirse mucho en el momento que falta alguna de sus piezas. Habrá que ver si tiene continuidad (Iturraspe es el contención natural para Bielsa) pero alegra ver a Mikel San José recuperar una buena versión como futbolista, algo que ya se podía ver en su llegada al club pero que pareció haberse perdido por el camino. Veremos si el tiempo ratifica la pérdida de un central y el hallazgo de un buen centrocampista.

Fotografía: Mundo Deportivo (edición digital)

viernes, 16 de noviembre de 2012

Los leones para el Bernabeu


Iraizoz, Iraola, San José, Amorebieta o Ekiza, Aurtenetxe, Iturraspe, Gurpegui, Muniain, Ibai, Susaeta y Aduriz. Este parece que va a ser el once que inicie el encuentro del sábado entre el Athletic y el Real Madrid en el Bernabeu. Las últimas y definitivas probaturas de Lezama sitúan a Gurpegui como acompañante de Iturraspe y Muniain en la medular. El de Andosilla volverá a su posición original y su hueco en el eje de la zaga será ocupado por Mikel San José. Puede darse también otra innovación en defensa puesto que Amorebieta terminó tocado su compromiso internacional y, si no llega, su puesto será ocupado por Borja Ekiza.

En lo que respecta a la línea de centrocampistas, la zona que más quebraderos de cabeza ha dado al técnico de Rosario esta semana, estará Carlos Gurpegui, como ya he comentado. Lo que habrá que ver es si el capitán se adapta al sistema de Bielsa o es el técnico el que lo adapta a su pupilo. Lo normal sería que Iturraspe quedase como contención y Muniain con más libertad para enlazar con el ataque, quedando Gurpegui como nexo entre ambos. Otra opción podría ser que Iturraspe formase un doble pivote junto al de Andosilla con el Muniain por delante. La última y menos probable, pasaría por el capitán como contención e Iturraspe y el de la Txantrea por delante. Lo lógico es que, de todas, la escogida sea la primera puesto que Marcelo Bielsa no suele cambiar su planteamiento.

Por tanto, estos serán los hombres que salten al césped del Santiago Bernabeu a luchar por romper la racha de derrotas que se iniciase en 2006. Porque las estadísticas están para romperlas, como hicimos hace poco con la de 54 años sin ganar en Los Cármenes. Toca darle la vuelta a la tortilla y, porque no, esta puede ser una gran ocasión.

¡Aupa Athletic!