Mostrando entradas con la etiqueta Herrera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Herrera. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de octubre de 2013

Nada que hacer a domicilio


Si frente al Espanyol en Cornellá la estadística y los datos no nos eran favorables, contra el Granada en Los Cármenes sucedía todo lo contrario. En los últimos tres enfrentamientos, el conjunto nazarí no había sido capaz de derrotar al Athletic. Sumaban tres derrotas en feudo propio esta temporada sin conseguir anotar un solo tanto. Además, en el apartado individual, Aduriz podía luchar por terminar con su notable sequía goleadora frente a un conjunto al que el año pasado marcó tres goles, dos precisamente en Granada. Todo parecía favorable para terminar la jornada en puestos de Liga de Campeones. Sin embargo, si algo tiene el Athletic estos últimos años es miedo al momento de dar un paso al frente. Si ya hablamos del Athletic de este año de lo que tenemos que hablar es del tremendo cambio de juego que tiene el equipo cuando juega como visitante. Frente el Madrid podía decirse que estaba cantado, contra el Espanyol supuso un serio varapalo, pero cuando realmente han saltado las alarmas es con la derrota en Granada. La semana de los nueve puntos acaba con tres en el casillero. Triste pero cierto.

Si algo se está viendo en las últimas semanas es que el equipo de Valverde tiene un planteamiento muy claro cuando juega en San Mamés. Busca tener el dominio del juego a través de posesión, ser vertical y profundos y tener muchas ocasiones que puedan plasmarse en goles. Un juego que gusta, como se pudo apreciar frente al Betis. Sin embargo, en cuanto el equipo se aleja de Bilbao, propone un juego muy conservador, simplón y muy poco ambicioso. Pero lo peor de todo no es esta descripción, puesto que hay equipos que, con ella, logran puntos. La cuestión es que no hay ningún tipo de intensidad, carecemos de alma. Así han llegado los repasos de Espanyol y, sobre todo, de Granada, partido en el que el equipo cuajó una actuación lamentable llegando a errar hasta 100 pases (el 24% de ellos). Puede ser que haciéndose fuerte en casa sirva para sumar un gran número de puntos e, incluso, para lograr una posición interesante, pero no concibo que un equipo pueda sufrir semejante transformación cuando cambia de estadio. Es importante que tu casa sea un fortín, pero no a costa de renunciar a cualquier resultado positivo fuera. La mentalidad ganadora hay que tenerla en cada campo, cada semana.

Respecto al equipo, afirmaba Valverde en la previa que pusiera a quien pusiera no se iba a equivocar. El míster ha estado probando y probando, haciendo cambios partido tras partido. Sin embargo, la buena actuación ante el Betis pudo convencerle de que había dado con la tecla. Tras lo visto en Granada, nada más lejos de la realidad. En mi opinión, el centro del campo que forman Mikel Rico, Beñat y Ander Herrera es el que se podría denominar de gala, por lo menos sobre el papel. Digo ésto porque el nivel que está mostrando Herrera desde el inicio de temporada dista mucho de lo que ha demostrado que puede ofrecer. Es cierto que juega en una nueva posición, pero no es lo suficientemente distinta como para que suponga una excusa. Y todo ésto con un De Marcos pichichi desde el banquillo y que puede aportar mucho desde la mediapunta, aunque quizá también pueda hacerlo como falso nueve. Esta opción no me parece para nada descartable visto el flojísimo rendimiento que está mostrando Aduriz en las últimas jornadas. Al punta se le ve bastante lento, torpe y fallón. Eso sumado a la lesión de Kike Sola y a la inoperancia de un Toquero totalmente carente de ritmo y capacidad para ser nueve, hace que los problemas en la delantera sean un aspecto a analizar con profundidad. 

Pero no hay que quedarse ahí, pues el mayor problema que tiene desde hace mucho tiempo el Athletic está en su línea defensiva. Varias cosas ha probado Valverde y nada ha dado resultado para dotarla de solidez. Para colmo, el técnico lleva unos partidos con unas ideas fijas que no están aportando nada bueno sino todo lo contrario. Me refiero, por supuesto, a la ubicación de Laporte como lateral izquierdo. Nadie duda que el chaval tiene unas condiciones y potencial enorme para ser un gran central. De hecho, ya lo ha demostrado con grandes actuaciones en varios partidos. Pero, por favor, absolutamente nada parecido cuando actúa como lateral. No es su posición y eso se nota partido tras partido. El Betis no dudó en atacar el jueves por el costado izquierdo constantemente y, el lunes, Pereira hizo más de lo mismo para que su equipo profundizara por el costado del defensor francés. Este aspecto, el más notable, no hace olvidar el pésimo rendimiento que está ofreciendo Iraola, la ausencia absoluta de contundencia de un San José que, si bien posee un juego aéreo muy a destacar a balón parado, puede ser uno de los defensas más blandos que han pisado San Mamés, y la titularidad de un Gurpegui lento y que no es central, a pesar de que cumpla gracias a su capacidad de colocación. Mientras tanto, Jonas Ramalho en Girona, los dos laterales izquierdos lesionados y Etxeita, que el año pasado pudo ser el mejor defensor de Segunda División, sin contar para el entrenador. Además, si lo que quería corregirse era la sangría de goles que se reciben, en siete partidos ya hemos encajado doce... Mucho, pero que mucho que trabajar.

Fotografía: Web oficial Athletic Club

miércoles, 17 de abril de 2013

Cuando un recurso deja de serlo


A pesar de la horrible temporada que está realizando el Athletic, nadie duda de que se cuenta con una plantilla con futbolistas de calidad. A pesar de que en la mayor parte del campeonato se haya realizado un fútbol muy malo, nadie olvida el juego que pueden realizar estos futbolistas, como el que realizaron el curso pasado y en algunos partidos de esta temporada, como la primera mitad contra el Real Madrid el pasado fin de semana. Sin embargo, muchas ocasiones esta clase puede ser contraproducente cuando empuja a tomar decisiones equivocadas, como dedicarse a hacer frivolidades cuando lo que impera es buscar victorias de la forma más efectiva posible. Jugadores como Ander Herrera, Iker Muniain o Markel Susaeta poseen una calidad incontestable pero esa búsqueda de hacerlo bonito hace que se pierda efectividad. El último en sumarse a esta lista ha sido Ibai Gómez, talentoso extremo con un golpeo de exterior al alcance de pocos. Un gran recurso si no se convierte en una obsesión.

Ibai Gómez debutó con el primer equipo del Athletic el 17 de octubre de 2010 frente al Zaragoza saltándo al césped desde el banquillo en el minuto 66. Sin embargo, tardaría solo tres minutos en pasar del cielo al infierno puesto que ese es el tiempo que tardó en caer lesionado de su rodilla izquierda. Un diagnóstico de baja de cuatro a cinco meses le impidió volver a jugar hasta el tramo final de liga, disputando unos minutos en un par de encuentros. Sin embargo, sería en el tramo final de la pasada temporada cuando el de Santutxu empezara a entrar de lleno en el primer equipo disputando 19 encuentros en Primera División, tres de Copa del Rey y siete de Europa League. Este curso se ha producido su ascenso definitivo al primer equipo, con ficha del mismo y 28 encuentros de liga disputados hasta la fecha, además de los dos de Copa y nueve de Europa League. 

Una de las cosas que caracteriza a este talentoso futbolista y por la que más llama la atención es por su gran calidad en el golpeo de exterior. Ya durante la temporada pudo verse en alguna ocasión, pero ha sido en la presente temporada donde este gran recurso ha quedado a la vista de todo el mundo. Durante muchos encuentros de los disputados hasta la fecha Ibai ha empleado este recurso para servir grandes centros, como el que realizó en Pamplona para que Susaeta marcara el tanto del triunfo ante Osasuna. Este golpeo está al alcance de muy pocos y hasta el propio Marcelo Bielsa llegó a considerar un don este recurso.

Sin embargo, este recurso parece que está dejando de serlo. El extremo de Santutxu ha comenzado a emplear esta manera de golpear la pelota hasta cuando no es necesario, haciendo de una ayuda para momentos puntuales un vicio que, en muchas ocasiones, le impide hacer las cosas fáciles y de forma eficaz. Precisamente, frente al Real Madrid, efectuó un lanzamiento a portería golpeando la pelota con el exterior de la bota cuando no tenía oposición para seguir avanzando o buscar un compañero, y éste es solo un ejemplo de muchas ocasiones en las que se pueden hacer las cosas de forma mucho más fácil. La situación en la tabla clasificatoria no es la mejor y eso a veces puede llevar a que haya miedo a intentar cosas, llegando a jugar asustados y empequeñecidos. Sin embargo, el efecto contrario, es decir, abusar de recursos técnicos cuando no vienen a cuento, puede producir el mismo o hasta un peor resultado.

Con las necesidades del equipo es prioritario realizar un juego práctico y efectivo que haga que se puedan sacar los puntos de tres en tres sin miramientos. Ésto implica que hay que ayudarse de los recursos técnicos para lograr conseguir los resultados esperados, no abusar de ellos empleándolos cuando no es necesario y malgastando oportunidades de hacer las cosas fácil y bien. El golpeo exterior de Ibai, los detalles de Ander Herrera o el desborde de Muniain suponen un plus que les hace más grandes futbolistas, pero les empequeñece cuando lo usan en cualquier contexto. No hay que dejar que un recurso deje de serlo.

Fotografía: Web oficial del Athletic Club

lunes, 15 de abril de 2013

Final esperado, guión inesperado


El último Athletic - Real Madrid, el último de uno de los grandes clásicos del fútbol de nuestro país, se saldó con la decimosexta derrota de la temporada. Si el circunstancial equipo que tuvo que utilizar Bielsa debido a las múltiples bajas hacia que nadie augurara un resultado diferente, durante buena parte del partido el equipo rojiblanco llevó el peso del partido con tintes de buen juego combinativo y preciosista. Sin embargo, el increpado Ronaldo se echó al conjunto blanco a las espaldas para decantar el encuentro con dos tantos y una asistencia. La Catedral vivió el último de tantos vibrantes choques entregada a su equipo cuando se creyó en las posibilidades y mofándose de un inoperante Llorente cuando estaba todo perdido. La derrota deja al equipo con 35 puntos, a ocho de los puestos de descenso.

Ante las importantes bajas en el Athletic, Marcelo Bielsa tuvo que alinear un once de circunstancias. Ramalho ocupó el lateral derecho, San José retrasó su posición para acompañar a Ekiza en el centro de la zaga, Aurnetetxe regresaba al lateral izquierdo e Iturraspe a la contención, Muniain actuaba como interior junto a Herrera y Llorente, capitán debido a las ausencias de Iraola y Gurpegui, actuó como delantero centro. Muchos cambios para un equipo que no se caracteriza por tener la más larga de las plantillas. Sin embargo, ni dio tiempo a comprobar el rendimiento de la misma cuando Cristiano Ronaldo envió el balón a la escuadra en un magistral lanzamiento de libre directo. Primer minuto de partido y tanto a balón parado en el que Iraizoz poco pudo hacer. 0-1 en el marcador cuando más de la mitad de los jugadores que había sobre el césped todavía ni habían tocado la pelota. 

Pasado el desafortunado inicio, el Athletic se fue asentando sobre el campo y dominó el juego frente al equipo madridista acumulando largas posesiones y un juego combinativo que estos jugadores llevaban mucho sin exhibir. Ander Herrera se disfrazo de mago y comenzó a asociarse con el de aquí y el de allí. Por su parte, Iker Muniain, en una posición más interior, se mostró más incisivo que en otras ocasiones y tuvo detalles que recuerdan al endiablado extremo que no se ha visto este curso. Ander Iturraspe, que regresaba a la titularidad, también dio una buena salida de balón y siempre dio una opción de apoyo. El equipo acumulaba la posesión ante un Real Madrid que ni tenía el balón ni llegaba. Sin embargo, este detalle merece un pequeño análisis porque el equipo de Mourinho se encuentra agusto entregando el dominio del juego al rival esperando para matar con sus eléctricas contras. Por ello, los jugadores del centro del campo del conjunto de Bielsa no estuvieron muy presionados y podían mover con solvencia el balón. Se vio un mejor Athletic sí, pero hay que tener en cuenta todos los detalles. 

Estas posesiones del Athletic bien pudieron traducirse en el tanto del empate si no hubiese sido por la inspiración de Diego López. Detuvo un potente tiro raso pegado al palo a Susaeta y un zurdazo a Herrera con la yema de los dedos. También pudieron marcar los blancos, pero Di María estrelló el balón en el larguero solo ante el portero tras un balón que superó a San José. Quien sí estuvo inspirado fue Jonas Ramalho. El de Romo se mostró rápido y contundente en defensa, dio apoyos y combino cuando fue necesario y tuvo alguna subida al ataque acompañada de centro al área. El sustituto de Iraola no acusó la falta de ritmo durante el primer tiempo, compitió bien y dominó su zona, al igual que todo el Athletic.

Pero con el inicio del segundo tiempo, el partido se volvió más bronco y el conjunto bilbaino cedió terreno al Real Madrid, aunque puede ser que el equipo de Mourinho comenzara a apretar el acelerador después de aguntar durante el primer tiempo sin pasar excesivos apuros. Ronaldo comenzó a aparecer con más frecuencia y, en una de éstas, hubo un lance con Aurtenetxe que provocó la ira del portugués y la increpada del público al mismo. El problema es que parece que cuanto más increpado es Cristiano, más se enciende y mejor termina jugando. De hecho, el portugués terminó con las esperanzas del Athletic al cabecear a la red una falta botada por Xabi Alonso. Ramalho, hombre que marcaba al 7 blanco, mantuvo una batalla de empujones con él pero, a la hora de la verdad, se le olvidó saltar. También cabe decir que hay hombres con mayores posibilidades en el juego aéreo para poder marcar al portugués. Justo tras el tanto, el lateral fue sustituido por Iraola pero, que nadie se engañe, al joven defensor le tocó bailar con la más fea y cumplió con nota, un detalle muy a tener en cuenta sobre todo tras la más que decepcionante campaña de Andoni Iraola. 

Respecto al contundente juego empleado por el Athletic en el segundo periodo mucho se ha hablado. Algunos medios han criticado la dureza de los de Bielsa, esos que no dicen nada de la posibilidad de que Xabi Alonso fuese expulsado por ganarse la segunda amarilla al golpear a San José en la cara. Cada uno ve lo que quiere. Sin embargo, no parece que el resultado del partido fuese a haber cambiado mucho, sobre todo porque Cristiano Ronaldo seguía empeñado en amargar el día a la parroquia rojiblanca. El de Madeira filtró un pase entre tres defensores para que Higuaín definiera con un potente disparo raso al palo largo. Un lanzamiento calcado al de Susaeta de la primera parte. Diego detuvo y Gorka no. El partido terminó con cánticos irónicos de la grada de San Mamés contra un Fernando Llorente que muestra un rendimiento irrisorio. En definitiva, ultimo Athletic - Real Madrid en la Catedral del fútbol y 0-3, dolorosa y decepcionante despedida. 35 puntos en el casillero para el Athletic y ya pensando en el Deportivo, aunque muchos llevan pensando en el conjunto gallego desde hace una semana.

Fotografía: web oficial del Athletic Club

martes, 9 de abril de 2013

Una tranquilidad que no llega


Una derrota, cuatro bajas y una cara de tontos para enmarcar. Este pack fue el que se trajo el Athletic de su visita al Ramón Sánchez Pizjuán en el partido que cerraba la jornada liguera de este fin de semana. En lo que fue un partido de lado a lado del campo conducido más por las imprecisiones que por lo que en principio pueda parecer, se terminó imponiendo la puntería. Negredo marcó los dos tantos sevillanos y ofreció un recital de lo que debe ser un 9, algo que Llorente, a quien Bielsa dio la titularidad, lleva tiempo sin ser. Hubo oportunidades para que el conjunto rojiblanco se llevase los tres puntos pero no hubo atrevimiento cuando había que dar un paso adelante. Al final, tanto sevillista sobre la bocina y oportunidad perdida. Suerte que los equipos de abajo no ganaron. A pesar de ello las preocupaciones continúan.

El Athletic regresaba a la defensa de cuatro frente al Sevilla situando a Laporte en el lateral izquierdo y quedando Ekiza y Gurpegui como centrales. Muniain regresaba a la titularidad en el extremo izquierdo y Llorente entraba en el once por un Aduriz mermado durante toda la semana. Sin embargo, no había dado apenas tiempo a comentar nada de ésto cuando llegó el tanto del Sevilla. Una falta innecesaria de Gurpegui, probablemente el único error que cometió ayer, fue botada por Rakitic con gran maestría y defendida fatal por el Athletic como acostumbra esta temporada. Hasta tres jugadores del conjunto hispalense pudieron rematar solos en el área pequeña en una falta frontal. Finalmente fue Negredo quien cabeceó a la red en otra acción a balón parado defendida catastróficamente por el equipo de Marcelo Bielsa. Increíble lo que ha sido este equipo y lo que es en lo que a juego aéreo se refiere, verdaderamente increíble.

Poco después pudo sentenciar Reyes tras un resbalón de Iraola, otro más. Afortunadamente para el Athletic, el remate del hispalense fue rematadamente malo. El conjunto zurigorri, un día más, estaba totalmente perdido y fuera del partido. Problemas en la salida de balón, múltiples imprecisiones en el pase y entregas al rival, ausencia de apoyos y errores absolutos en la toma de decisiones. Los errores que el equipo lleva cometiendo durante toda la temporada siguen sucediéndose encuentro tras encuentro y Bielsa sigue sin dar con la solución. El rosarino es un auténtico experto detectando los errores del equipo pero es incapaz de solucionarlos. Mientras tanto, tímidas llegadas de los leones que finalizaban con Llorente haciendo mil regates innecesarios en lugar de disparar sin oposición o con Herrera haciendo un taconazo incomprensible y regalando una contra al rival con todo el equipo en área contraria. El talentoso centrocampista es un jugador superlativo para el Athletic pero el exceso de estas frivolidades ponen en riesgo al equipo en exceso. Al igual que Ibai, cuyo golpeo de exterior es un gran recurso pero que se convierte en innecesario en muchas ocasiones. Hay que centrarse en ser efectivos y hacerlo fácil, que el equipo no va sobrado precisamente.

El segundo tiempo comenzó con el ingreso en el campo de Aduriz e Iturraspe por Llorente y San José. El de Rincón de Soto no aprovechó su titularidad y acusó la falta total de un ritmo que ya le costaba coger de por sí cuando jugaba regularmente. Su sustituto y el delantero titular del Athletic, Aduriz, tampoco mejoró mucho la delantera y estuvo más metido en peleas que cualquier otra cosa. Pero quien merece una mención especial  es Ander Iturraspe. El espigado centrocampista, faro del centro del campo la temporada pasada, está cuajando una temporada para el olvido. La fragilidad defensiva del equipo ha llevado a Bielsa a situar a San José en su posición y eso le ha llevado a apenas jugar desde hace mucho tiempo. Para colmo, cuando ingresa en el verde, hace cosas como ayer. Con todo el juego de cara, puesto que es el centrocampista más atrasado, regala el balón al contrario y se ve obligado a cometer  una falta para recuperar el balón ganándose una tarjeta. Iturraspe es la viva imagen de la desesperación. Sin duda, uno de los jugadores a los que más daño está haciendo esta temporada para el olvido.

A los diez minutos de la segunda parte, una precisa falta botada por Ibai Gómez era peinada por Gurpegui para establecer el empate en el marcador. El central reconvertido veía premiado, de esta forma, su mejor partido de la temporada. El equipo mejoró sensaciones según avanzaba la segunda mitad. Sin embargo, con la expulsión por doble amarilla de Fernando Navarro y la ocasión perfecta para tomar el control absoluto del partido, el Athletic pisó el freno, algo incomprensible y que desesperó a todos los athleticzales. Para colmo, Aymeric Laporte, una vez más compareciendo en el lateral izquierdo por las circunstancias, se iba a los vestuarios antes de tiempo por ganarse dos amarillas estúpidas e innecesarias en dos minutos. La segunda expulsión del joven talento francés en 15 partidos empañaba su más que aceptable encuentro. Un error que demuestra que, por mucho que pueda parecer, es un chico de 18 años al que le queda mucho por aprender.

Y en una de estas idas y venidas, el Sevilla aprovechó que el conjunto rojiblanco no suele finalizar sus jugadas para meter la directa con una contra y finiquitar el partido de la mano de Negredo. Minuto 87 y cara de tonto para toda la parroquia rojiblanca que veía como las posibilidades de sumar se iban y se certificaban con el pitido final. El Sevilla pudo derrotar al Athletic sencillamente agarrándose al poderío de Kondogbia, el talento de Rakitic y la pegada de Negredo, todo ello sin el insustituible Jesús Navas. Mientras tanto, el equipo bilbaino sigue sin certificar el objetivo y renuncia a la tranquilidad una semana más, y pueden ser dos, ya que De Marcos, Gurpegui, Aduriz y Laporte no podrán jugar frente al Real Madrid por sanción. Además, Iraola terminó tocado el encuentro y también podría ser baja. Algunos verán la noticia como mala por la pérdida de efectivos inmediatos, otros pensarán que mejor que estén limpios contra el Deportivo dentro de dos semanas. Lo que está claro es que hay que sumar, como las pasadas jornadas, sea como sea. Si no, seguiremos en busca de una tranquilidad que nunca llega.

Fotografía: Deia (edición digital)

martes, 2 de abril de 2013

Tres puntos y Aduriz, al fin



El Athletic consiguió sacar los tres puntos frente al Granada en San Mamés recuperando lo que más valor le ha aportado durante este año, la eficacia goleadora de Aritz Aduriz. Los tantos del donostiarra han sido lo único a lo que el equipo se ha podido agarrar durante este año y llevaban mucho tiempo sin verse. Un tanto suyo le dio el triunfo al equipo de Marcelo Bielsa en un partido en el que poco más se puede rescatar a nivel positivo. Tres puntos y gracias. Ahora el descenso queda a 11 puntos, el colchón más holgado de la temporada. Además, venciendo al Granada, rival directo en la lucha del barro, se le deja a cuatro puntos del descenso.

Para este encuentro, Marcelo Bielsa dispuso una defensa con tres centrales, Laporte por la izquierda, Ekiza en el centro y Gurpegui en la derecha, y dos carrileros con largo recorrido, De Marcos e Iraola. No obstante, Iraola no fue carrilero y no se incorporó al ataque todo lo que se esperaba así que no tuvo demasiado efecto a nivel ofensivo. Respecto a la defensa, no se concedió en exceso aunque se regalaron una infinidad de balones en la salida de balón. Sigue sin ser lógico que un equipo que daba un magnífico trato al movimiento de la pelota se caracterice este año por la pérdida de la misma. Afortunadamente, el Granada solo tuvo un par de ocasiones claras, una de Nolito que desvió Iraizoz, acertado un día más, y otra de Brahimi al palo en el último minuto. Al final portería a cero, noticia que sabe a gloria este año. 

En la sala de máquinas San José realizó uno de sus partidos más flojos como mediocentro, si bien aportó más en defensa cuando se defendía el resultado. Herrera, baluarte en el movimiento de balón del Athletic, estuvo peor que otros días y no es noticia que le cueste soltar el balón más rápido, arriesgando muchas posesiones. Sin embargo, incluso en estas situaciones su presencia en el campo supone un plus para el equipo. Arriba, Susaeta estuvo desaparecido un partido más y se coronó con la segunda expulsión de su carrera tras una segunda tarjeta muy estúpida por una acción que podía haberse ahorrado. En el otro ala, Ibai sigue creciendo y volvió a dar una asistencia vital para que Aduriz marcara y terminara con su sequía de 835 minutos. Ambos son lo mejor que se puede citar. La mala noticia llega por las molestias del extremo de Santutxu que le obligaron a retirarse antes de tiempo y que se espera que no le impidan jugar frente al Sevilla, su presencia se ha convertido en más que necesaria para el Athletic.

Otra situación muy distinta atraviesa Iker Muniain esta temporada. El navarro parece que no levanta cabeza esta temporada y la sustitución efectuada por Bielsa tras llevar el navarro solo 20 minutos en el campo tras haber reemplazado a Ibai Gómez fue otro palo más. Bielsa quitó hierro al asunto en rueda de prensa disculpándose ante en navarro por la decisión pero la realidad es que no confió en Muniain para que pudiese defender su zona. Tras el encuentro ante el Valencia y su paso por la sub-21, en los que ha anotado dos veces, parecía que su estado estaba cambiando pero el incidente de esta jornada supone otro revés más. La expulsión de Susaeta parece garantizarle un hueco en el once la próxima semana ante el Sevilla, ocasión que el joven extremo de la Txantrea debe aprovechar para reivindicarse y demostrar la clase de jugador que es.

En definitiva, tres puntos de oro que suponen que el Athletic ha logrado sumar nueve puntos de los últimos doce, precisamente en los encuentros en los que peor fútbol ha desplegado de toda la temporada, triste pero cierto. Sin embargo, cuando lo que urge es sumar para evitar el precipicio, todo vale. Quedando el descenso a once puntos y Europa, si se mantiene la sanción al Málaga, a ocho, algunos empezaran a plantearse nuevos objetivos. Hay que ser realista y no dejarse llevar por el momento. Por delante quedan nueve partidos, nueve finales. ¿El objetivo? ganar todos los puntos posibles. 

Fotografía: Web oficial del Athletic Club

domingo, 3 de marzo de 2013

Clasificación amigo


El Athletic sacó los ansiados tres puntos de su visita al feudo de Osasuna protagonizando, con toda probabilidad, su partido más flojo y pobre de toda la temporada a nivel futbolístico. Faltaron esas posesiones y aluviones de ocasiones que suele tener el conjunto de Bielsa pero no faltaron las imprecisiones, errores y demás aspectos negativos. Aún así, la suerte, la seriedad y un chispazo de Ibai rematado por Susaeta decidieron un partido en el que el retornado Iraizoz fue el mejor de los rojiblancos. Tres puntos vitales para dejar atrás esas tres derrotas consecutivas y alejarse del descenso.

En el Reyno de Navarra, el Athletic protagonizó el partido más "Caparrocoso" de la temporada. Se olvidó totalmente de adornos y florituras y se hartó de colgar balones y entregar el peso del partido a un Osasuna que lo asumió sin problemas. De esta forma, por tanto, el equipo bilbaino realizó un primer tiempo realmente pobre en todos los aspectos. Las múltiples imprecisiones en el pase pudieron observarse de manos de San José y Laporte, entregando varios balones a los jugadores rojillos en la salida de balón. Tampoco hubo intensidad en las disputas y siempre estuvieron con una marcha menos que los de Mendilibar. Y es que las ocasiones de Osasuna evidenciaban las ya conocidas carencias defensivas de los rojiblancos. En la primera de Kike Sola hasta cuatro jugadores van a tapar un tiro dejando al punta libre de marca. En el lanzamiento alto de De las Cuevas, Iraola comienza a recular dejando al extremo disparar a placer. A balón parado, la doble ocasión de Oier hablaba por sí sola de lo fácil que es crearle peligro a los leones a balón parado.

No obstante, cuando más apretaba el Osasuna, surgió la figura de Gorka Iraizoz. Marcelo Bielsa había decidido devolverle la titularidad apelando a su veteranía para la situación en la que el equipo se encuentra. Raúl fue de la partida en los dos últimos choques y frente a la Real Sociedad la presión pudo con él. Por tanto, Iraizoz regresaba al once y parece que la suplencia le ha venido bien porque fue el héroe rojiblanco en Pamplona. Detuvo por bajo, de cabezazo a balón parado, de potente disparo y a balón parado tanto tocado como potente. Para pelear en el barro hace falta gente curtida para estas guerras y podría decirse que la experiencia es un grado. 

En ataque, absolutamente nada de nada. Al no triangular ni gozar de posesión, se rifaron una gran cantidad de balones desde la defensa que solían acabar en los pies de Andrés Fernández o en los de la defensa rojilla. Lo único destacable fue un buen centro de Iraola que Aduriz remató incomprensiblemente fuera y una gran cabalgada de Laporte en la que sorteó varios rivales, se plantó en el área contraria y malogró la ocasión con un pase a donde no había nadie. Respecto a Aritz Aduriz, su sequía es uno de los síntomas por los que el Athletic había entrado en esta dinámica negativa y el ariete no consigue romper esta mala racha. Recuerdo cuando hace unos meses los aficionados se preguntaban donde estaríamos si el donostiarra no marcara. Aquí está la respuesta. Se le necesita.

Ya en el segundo tiempo, el Athletic se puso el mono de trabajo, el de pelear en el barro. Se colocó algo mejor en el campo, tampoco mucho, y logró soltar un gran zarpazo que a la postre sería definitivo. El balón llegó desde la derecha a la izquierda pasando por Herrera y llegando a Ibai, quien con un soberbio centro con el exterior mandó el balón al segundo palo para que Susaeta, que ganó la espalda a Damiá, enviara el balón a la red de certero disparo con el interior. Gol celebrado con mucha rabia por parte de cada jugador del Athletic. En un partido lleno de sombras, aportó algo de luz un Ibai que, a día de hoy, está mejor que Muniain. Hasta el final aguantar y aguantar con un segundo tiempo muy trabajado y compacto por parte de los pupilos de Bielsa. Con la entrada del esperado Ekiza, el partido quedó cerrado a expensas de algún acercamiento de Osasuna que, gracias al oficio y a la suerte del Athletic, no traspasó la red. Además, Llorente entró por un Aduriz que se desfondó y el ariete de Rincón de Soto tuvo un par de buenas acciones y trabajó juntando a los centrales. Asistió bien a Ibai y pudo incluso marcar. Buena aportación del riojano.

Con el pitido final, la imagen la aportó la rabia de Ander Herrera en la celebración, un jugador que ya ha tenido que vivir estas batallas con el Zaragoza. El centrocampista generó la piña en el centro del campo de sus compañeros y se espera que este pequeño gran líder guíe al equipo a lograr el objetivo. Toda una lástima que una amarilla le impida estar ante el Valencia el próximo domingo en San Mamés, la próxima final del Athletic. De momento, tres puntos imprescindibles que saben a gloria a pesar del pobre partido realizado en lo futbolístico. Sin embargo, lo necesario a día de hoy es hacer efectivo eso de "clasificación amigo".

Fotografía: Web oficial del Athletic Club

lunes, 4 de febrero de 2013

A seguir creciendo


Dominio del juego, concesiones en defensa, gran despliegue físico y aluvión de ocasiones en ataque aunque muchas no terminan dentro. La tónica que el Athletic tenía la temporada pasada parece que está volviendo a darse en todos sus matices. El viernes contra el Valladolid, el equipo hizo uno de esos horribles arranques de partido para terminar dominando, remontando y casi venciendo. Una nueva ocasión en la que el equipo se sobrepone a un doloroso revés inicial para sumar su quinto punto en tres partidos, dos de ellos fuera de casa. Quedan las sensaciones positivas y se vislumbra una trayectoria ascendente para un equipo que se está reencontrando a sí mismo.

El conjunto de Marcelo Bielsa llegó tarde al encuentro contra el Valladolid, concretamente un cuarto de hora tarde. Para entonces, el conjunto pucelano ya había conseguido perforar la portería en dos ocasiones, y merece la pena analizar los tantos porque hay un factor que se repite. En ambos se produce un pase atrás y llega alguien solo de la segunda línea. ¿Por qué? La defensa del Athletic se queda totalmente en línea dejando libre de marcaje al hombre que llega desde atrás. Dos errores importantes y dos goles en contra para afrontar un partido muy cuesta arriba. Por lo visto, el tema de la línea defensiva es un capitulo sin cerrar.

Sin embargo, el equipo fue cogiendo el tono y se hizo con el dominio del partido, no sin dejar de convertirlo en un correcalles que transforma el partido en una emocionante batalla para el espectador. Sin embargo, el Athletic se encuentra cómodo en esta tesitura y, antes del descanso, De Marcos envió el balón a la red vallisoletana empalmando un buen centro de Susaeta. Quinto tanto para el de Laguardia que está adornando su vuelta al centro del campo con llegada y goles. Ya en el segundo tiempo, Susaeta empataba para los bilbainos al empujar el balón en el segundo palo tras una dejada de Aduriz en un saque de esquina. De esta forma, el extremo derecho anotaba su cuarto tanto en liga. Aritz Aduriz, principal referente ofensivo durante toda la temporada, se quedaría sin marcar, pero grandísimas noticias son los tantos de Susaeta y De Marcos, que repiten en su cita con el gol tras hacerlo la semana pasada. Parece que la segunda línea del ataque empieza a aportar en tareas goleadoras, matiz que hace crecer al equipo exponencialmente

Con el empate, el equipo rojiblanco tuvo la posibilidad de llevarse los tres puntos. Es cierto que el Valladolid también pudo marcar el tercer tanto con las ocasiones de Javi Guerra, tras un pase atrás también, y Omar Ramos, pero el Athletic gozó de más oportunidades para hacerlo. Además del palo de Aritz Aduriz en la primera parte, hubo varias ocasiones tras el empate. Dani Hernández detuvo un tiro raso a De Marcos tras un fantástico pase interior de Herrera. Aurtenetxe mandó el balón rozando el palo de un cabezazo tras saque de esquina de Ibai. Susaeta no consiguió empalmar un balón que llegaba altísimo tras un rechace que lo dejó solo ante el portero y, la última, un lanzamiento raso que le detuvo Dani Hernández a Ibai tras pase del eibartarra. Una tónica que también se repite, muchísimas llegadas a la portería contraria y pocas acaban con la subida del tanto al marcador.

También hubo tiempo para la polémica arbitral, como suele ser común en casi todos los encuentros de la liga española. En la primera mitad, un codazo de Aritz Aduriz mandó a Marc Valiente fuera en camilla. Si bien la acción no fue intencionada, el ariete rojiblanco podría haber visto la cartulina roja perfectamente. No obstante, la cosa se quedó en amarilla. Pero hacia el lado del Athletic también hubo dos acciones discutibles. En la primera mitad un agarrón de Sereno al 20 de los leones pudo ser penalty. La que genera menos dudas es la segunda jugada polémica, una clarísima mano de Jesús Rueda ante un recorte de Iraola que se plantaba solo ante el portero. Pudo no hacerlo intencionadamente el central del Valladolid, pero cortaba una ocasión manifiesta de gol ya que el lateral de Usurbil se plantaba solo ante el meta vallisoletano. Por tanto, en referencia a la actuación arbitral, el Athletic pudo salir más perjudicado que el conjunto de Djukic.

Finalmente, lo que quedo fue un partido de lo más atractivo, con muchas idas y venidas, uno de esos correcalles a los que el Athletic nos tenía acostumbrados la temporada pasada y que empezamos a volver a ver este año. A pesar de unos errores defensivos que lastran bastante, las sensaciones en el juego son positivas, como demuestra la capacidad del equipo para remontar situaciones realmente adversas. En cuanto a puntos, 5 de 9 en una segunda vuelta en la que el equipo parece reencontrarse a sí mismo. Es más, de Valladolid se regresó con un sabor amargo por lo cerca que estuvo la victoria en un campo complicadísimo. No hay que olvidar que el equipo de Djukic es uno de los que mejor fútbol practican de primera y que han cosechado muy buenos resultados en casa. A pesar de ello, un punto que se hará bueno con una victoria ante el Espanyol en San Mamés. A seguir creciendo.

Fotografía: Web oficial del Athletic Club

martes, 29 de enero de 2013

Athletic - Atlético: la lupa


La jornada de este fin de semana para el Athletic dejó varios aspectos positivos a analizar además de los tres puntos conseguidos. La continuidad en la mejoría del juego fue evidente y más ante uno de los rivales con más oficio y capacidad competitiva como es el Atlético de Madrid. Nuestro sistema mejoró a nivel global sin cometer grandes errores y varias de nuestras individualidades más importantes tuvieron destacadas actuaciones. Además, llegaron buenas noticias también desde la grada. En definitiva, muchos aspectos a analizar a continuación:

Buen juego y competitividad: Muy importante era mantener la línea de juego iniciada en Sevilla pero más importante aún era conseguir los tres puntos. El domingo se hizo un partido serio de principio a final y se dejaron aparte todos esos pequeños errores que han lastrado al equipo. Buena disposición para hacer un buen fútbol y una gran concentración llevaron al Athletic a hacer un partido serio y competido, acompañado del vertiginoso fútbol que tanto llevaba sin verse por San Mamés. Llegaba a La Catedral el segundo clasificado de la liga y vencer a rivales de esta entidad es necesario para ir poniendo los cimientos del camino del progreso.

Consolidación de la pareja Ekiza-Laporte: Si algo ha caracterizado al Athletic esta temporada ha sido la inestabilidad defensiva, algo que le ha hecho encajar la friolera de 40 goles en lo que va de torneo. Muchas variaciones en la línea más retrasada y poca continuidad. Sin embargo, ésta parece haber llegado de la mano de Borja Ekiza y Aymeric Laporte. El navarro, que nunca ha contado totalmente con la confianza de Bielsa, quizá debido a su no tan buena salida de balón, ha utilizado otras cualidades para demostrar al técnico que debe jugar. Su velocidad, buen marcaje y anticipación han hecho que el técnico de Rosario apueste por él como titular, algo que muchos athleticzales esperaban desde hace tiempo. Por otro lado, su acompañante parece que será Aymeric Laporte, el central de Agen que con 18 años ha encandilado a la parroquia rojiblanca y al propio técnico. Poderío físico, descaro y buen toque de balón son sus principales avales. Parece que hay centrales para rato.

Redención de Iraizoz: Si llevaba cuatro jornadas acumulando errores que habían costado puntos, el guardameta navarro quiso presentar sus disculpas a la afición del Athletic cuajando un partido impecable. Su parada a Emre y su soberbia mano al potente lanzamiento raso de Raúl García arrancaron los aplausos de la grada y contribuyeron fundamentalmente a la consecución de los tres puntos. Gorka aprovechó el partido en el que igualaba la cifra de partidos oficiales de Zubizarreta con la elástica rojiblanca para quitarse el peso de las críticas. Es el portero titular y quiere seguir siéndolo pareció decir. El domingo tocó una de cal y esperemos que sigan tocando.

San José marca para puntuar: Esta temporada se había presentado en la lista de máximos goleadores un extraño, un Mikel San José que se ha mostrado muy fiable a balón parado en lo que va de campeonato, cinco tantos lo atestiguan. Sin embargo, solo este último le ha servido al Athletic para llevarse puntos tras el final del partido. En esta ocasión, el navarro pudo abrir la lata al mandar a la red un buen servicio de saque de esquina por parte de Susaeta y comenzar el inicio de la victoria. Además, cuajó un gran partido en la posición de mediocentro, donde le ha colocado Bielsa para que compita con Iturraspe. Y con actuaciones como las del domingo, de momento va a la cabeza.

El retorno de Muniain: Sin apenas vacaciones, flojo físicamente y con exceso de revoluciones a veces, el extremo de la Txantrea ha atravesado su peor momento desde que subió al primer equipo del Athletic. Además, en muchas ocasiones ha tenido que jugar en el centro del campo, posición que le ha exigido un rendimiento que no ha podido dar por las citadas circunstancias. No obstante, Iker ha vuelto a la banda y el domingo pudimos ver una notable mejoría acompañada de una gran actuación. Calidad en el uno contra uno, descaro, aguante con el balón escondido, profundidad y muchas de esas cosas a las que nos ha tenido acostumbrado y que llevábamos tiempo sin ver son las que contribuyeron a buena parte del éxito colectivo. Se espera que llegue ese dichoso gol que pesa como una losa pero, mientras tanto, parece que Muniain vuelve.

Goles sin la firma de Aduriz: Hasta el domingo, el atacante donostiarra sumaba 12 tantos de los 24 logrados por el equipo rojiblanco. De hecho, casi todos los puntos conseguidos hasta la fecha se habían conseguido a gracias a sus goles. La aportación del resto del equipo había sido más que pobre. Sin embargo, tuvo que llegar el mejor partido de la temporada con la victoria más holgada de la misma para que los encargados de materializar fueran otros. Además del ya citado Mikel San José, los otros dos goles fueron cosa de Markel Susaeta y Óscar de Marcos, que ya suman tres y cuatro respectivamente. Sin importantes los tantos de Aduriz pero más importante aún es que la segunda línea empiece a aportar también. Grandes noticias.

Herrera coge galones: Por todos es sabido que el Athletic no dispone de un líder, alguien que mande y ordene en el terreno de juego y que insufle carácter a todos sus compañeros. Sin embargo, ante la falta de un jugador de tales características, Ander Herrera ha decidido coger la batuta de director para hacer bailar al equipo. Si bien es cierto que de vez en cuando está de más alguna frivolidad, el ex del Zaragoza es uno de los jugadores más talentosos de la liga y lo está demostrando. Su capacidad para mover el centro del campo del equipo rojiblanco es vital para que el equipo siga creciendo. Además, en los dos últimos partidos ya hemos podido ver dos asistencias de genio. 

Afición totalmente entregada: Uno de los aspectos más importantes fue ver cómo la afición volvía a protagonizar uno de sus grandes apoyos al equipo. San Mamés había estado muy frío este año debido, entre otras cosas, a que algunos sectores habían preferido descargar su ira contra aquellos que no quieren ver en lugar de centrarse en animar al equipo. Con los causantes de los temas extradeportivos fuera de escena, la grada dio una lección más de cómo debe actuar para llevar en volandas a su equipo hasta la victoria. De diez.

Fotografía: Web oficial del Athletic Club

lunes, 28 de enero de 2013

El león ha despertado


El Athletic evoluciona favorablemente. La terrible enfermedad padecida por el club durante los últimos meses parece que empieza a quedar atrás. La mejora experimentada en la segunda parte contra el Betis se vio reforzada con el soberbio encuentro disputado por el conjunto de Marcelo Bielsa ayer en San Mamés. En frente, un Atlético de Madrid que, sin Falcao, su máxima estrella, le puso muy difíciles las cosas al equipo bilbaino debido a su gran competitividad y su gran carácter llevado en determinados momentos al extremo. Sin embargo, los leones jugaron su mejor partido de la temporada y certificaron que todavía pueden realizar un fútbol similar al de la temporada pasada. Ahuyentaron sus fantasmas precisamente contra el equipo que inició su decadencia en Bucarest, lo que aporta más alicientes para creer que el equipo va para arriba.

El partido comenzó con una presión muy fuerte por parte de un Atlético de Madrid que se entregaba a las acometidas y al físico de Diego Costa y a la profundidad de un Filipe Luis que acaparaba todo el flanco izquierdo. Sin embargo, el Athletic se mostró sólido en defensa y, poco a poco, fue cogiendo el control del partido. San José, que entró en el once en detrimento de Iturraspe, se mostró solvente en la salida de balón, ofreciendo siempre el apoyo y desahogando al equipo, además de aportar mayor estabilidad defensiva al centro del campo. El conjunto de Bielsa acumuló la posesión del balón y efectuó esas grandes triangulaciones por derecha como el pasado año. Llegarón así las primeras oportunidades para Aduriz, De Marcos, Susaeta, con gran intervención de Courtois, y para Herrera, que llevaba la batuta como de costumbre. Por el sector izquierdo, Muniain se mostró más determinante y atrás Iraizoz pudo resarcirse de la semana pasada con una gran parada a un remate a bocajarro de Emre. Llegó el descanso con claro dominio bilbaino.

Y en la segunda mitad se terminó de desatar completamente el Athletic. Tras una oportundad para Susaeta que solventó Curtuois, llegó el tanto de San José a la salida de un córner. El navarro aprovechaba el fallo de marca de Godín para adelantar al conjunto de Bielsa. Tras el gol, el partido fue totalmente de los leones. Por su parte, los jugadores de Simeone comenzaron a emplearse con excesiva dureza, como en la escalofriante entrada del Cebolla Rodríguez a Ekiza que bien pudo lesionarle de gravedad y por la que no vio más que una amarilla. El defensa tuvo que ser sustituido lesionado y en su lugar tuvo que entrar Gurpegui. También Godín debió ver la segunda cartulina amarilla por un manotazo a Aduriz, pero Muñiz Fernández, tan puntilloso normalmente, no quiso ver nada, ni siquiera el clarísimo penalty del Cata al "Zorro". No obstante, el Athletic no iba a achantarse y logró sentenciar el partido después de una espectacular intervención de Gorka Iraizoz a un lanzamiento raso, potente y ajustado al palo de Raúl García. El guardameta se reconciliaba con una grada totalmente entregada a su equipo y alejada de polémicas. Tras ésto, la sentencia. Primero en una jugada que comenzó con un soberbio robo de Laporte y que acabó con Herrera filtrando un exquisito pase entre los centrales para que Susaeta batiera a Curtuois, tanto muy parecido al logrado contra el Betis. Y más adelante logró el tercero con un contraataque perfectamente llevado entre Iraola, Susaeta, Aduriz y De Marcos que terminó enviando a la red este último de violento disparo. Y todavía pudo marcar Susaeta otro tanto antes del final si no fuera por un Curtuois que estuvo inspiradísimo toda la noche a pesar de los tres tantos encajados.

Finalmente se lograron tres ansiados puntos que son la verdadera medicina que el equipo necesita, sensaciones aparte. El conjunto dirigido por Marcelo Bielsa jugó anoche su mejor partido de la temporada ante el segundo clasificado y revelación del campeonato liguero. Un partido con mucho oficio por parte de los leones, que se mostraron sobrios en defensa y con mucha hambre en ataque. En definitiva, dando una imagen que bien recuerda al Athletic de antes de Bucarest. Demasiado tiempo ha durado esta dura enfermedad. El León ha despertado del coma y tiene hambre.


Fotografía: Web oficial del Athletic Club

sábado, 26 de enero de 2013

La importancia del triángulo de la medular


El encuentro en el Benito Villamarín ante el Betis abrió las puertas de la esperanza para muchos seguidores del Athletic. Se logró un punto que supo a poco, sobre todo teniendo en cuenta la situación en la clasificación. Sin embargo, la imagen ofrecida recordó al vibrante equipo del pasado año. Esta mejoría tuvo lugar sobre todo tras el descanso, cuando Aurtenetxe ocupó el lateral izquierdo y De Marcos pasó a la medular, formando junto a Iturraspe y Ander Herrera, ese tridente que tantas alegrías ofreció la temporada anterior. Con los tres jugadores formando juntos la sala de máquinas del conjunto bilbaino, se alcanzó una de las mejores versiones que ha alcanzado el equipo este curso. Pocas veces han jugado juntos desde que empezó la liga y el rendimiento del equipo se ha resentido considerablemente, afectando a los resultados.

Estos tres futbolistas solo han actuado juntos en 7 partidos de los 20 que van disputados hasta la fecha. El balance ha sido de dos victorias, dos empates y tres derrotas pero merece la pena indagar en cada uno de los encuentros. En la segunda jornada de liga, empezaron juntos contra el Atlético de Madrid. Sin embargo, rápidamente De Marcos pasó al lateral e Íñigo Pérez al centro del campo, con lo que no se puede tener realmente en cuenta. El partido terminó en derrota. Hasta la séptima jornada no volvieron a jugar juntos, contra Osasuna. El encuentro terminó con una victoria rojiblanca y un asedio constante a la portería de los rojillos y sólo Andrés Fernández pudo evitar la goleada. También jugaron juntos la semana siguiente contra el Valencia en Mestalla, un encuentro dominado por el Athletic hasta la expulsión de Herrera, situación aprovechada por los de la capital del Turia para darle la vuelta al marcador. Llegó la jornada 11 y se logró la victoria contra el Sevilla en San Mamés con el tridente sobre el césped, también con expulsión de Ander Herrera, esta vez por doble amarilla. Dos semanas después, también jugaron juntos contra el Deportivo en La Catedral, sacando un desafortunado empate de un encuentro que dominaron de principio a fin. El peor de los encuentros llegó la siguiente jornada, contra el Barcelona. La comparecencia de los tres centrocapistas no evitó la goleada de los de Vilanova en el Camp Nou. La última del tridente, el pasado lunes contra el Betis. Un partido que, como se vio, los rojiblancos dominaron y pudieron llevarse los tres puntos del Villamarín.

Los distintos encuentros reflejan dos victorias con buen juego y dominio. También dos empates en los que el equipo jugó un fútbol mejor que el rival y se merecieron los tres puntos. En lo que respecta a las derrotas, el partido contra el Valencia estuvo dominado, con superioridad en juego y en el marcador, hasta la expulsión de Herrera, que afectó al equipo de forma determinante. La del Atlético de Madrid podría considerarse una excepción debido a que De Marcos pasó rápidamente al lateral, mientras que la del Barcelona fue una derrota justa contra, posiblemente, el mejor equipo del mundo. Mientras han estado Iturraspe, De Marcos y Herrera juntos en la sala de máquinas del Athletic el equipo ha funcionado y los resultados no han terminado de reflejar el buen juego que hacía el equipo realmente. Por tanto, es de vital importancia para el conjunto de Marcelo Bielsa que estos tres jugadores se sitúen juntos en la medular para ver lo mejor del equipo.

Contra el Betis, Aurtenetxe regresó al lateral y se espera que sea para quedarse. El de Amorebieta no pasa por su mejor momento pero es vital para liberar de esa posición a De Marcos. Además, que el de Laguardia regrese a su posición original hace que Muniain se sitúe en la banda, el lugar en el que verdaderamente hace daño. Así, todas las piezas se sitúan en el lugar que encajan y el puzzle rojiblanco empieza a resolverse. Se espera que el domingo, contra el Atlético de Madrid, vuelva a jugar el tridente en el centro del campo y Muniain en la banda, lo que aumenta las esperanzas de mejora vistas en Sevilla. Pero no nos confundamos, el punto conseguido en el Benito Villamarín y el buen juego desplegado no servirá de nada si no se ratifica contra los del Cholo Simeone. Toca dar un paso hacia adelante.

Fotografía: Deia (edición digital)

martes, 22 de enero de 2013

Ilusión y esperanza en el Athletic


Mediocre resultado y grandes sensaciones fueron lo que se trajo el Athletic de su visita al Benito Villamarín, encuentro temido por los athleticzales por las diferentes rachas que atraviesan los dos equipos y que termino dejando un regusto amargo por lo que ninguno de ellos imaginaría. Un encuentro que, en boca de muchos medios, se caracterizó por el acierto de las puntas de lanza de ambos conjuntos. Sin embargo, otros somos de la opinión de que lo que realmente definió el envite fueron las actuaciones de los guardametas. Sea como fuere y a pesar de lograr un punto que sabe a poco, lo que está claro es que el conjunto rojiblanco recuperó sensaciones pasadas justo al inicio de la segunda mitad de la liga. 

44 segundos de partido. Eso fue lo que tardó Gorka Iraizoz en protagonizar la pifia de la jornada, poniéndose en entredicho una semana más y abriendo el eterno debate de la portería zurigorri. Un pase con el exterior de Chica se coló entre una defensa que tampoco colaboró mucho e Iraizoz derribó a Salva Sevilla sin ningún tipo de control. Penalty en el primer minuto de partido que se encargo de transformar en el 1-0 Rubén Castro. 41 de 45 penaltis encajados por el meta navarro desde que defiende la portería del Athletic, duro pero cierto. Marcelo Bielsa sigue confiando en él, de forma incomprensible para muchos, a pesar de las buenas actuaciones cuajadas por Raúl Fernández cuando ha tenido la oportunidad. La situación de fiabilidad  en la que se refugian la mayoría de equipos de primera división gracias a sus porteros no tiene cabida en el equipo bilbaino, que sufre el efecto contrario. Tocaba remar a contracorriente y eso no son buenas expectativas este año.

Se había producido un cambio en el planteamiento del Athletic para este encuentro. El técnico de Rosario decidió incluir a Gurpegui en la medular junto a Iturraspe, formando un doble pivote y dejando a Herrera más liberado. Un cambio del que se esperaba mayor estabilidad defensiva. Sin embargo, Gurpegui e Iturraspe no formaron en una misma línea. El de Andosilla ejerció de contención mientras el espigado centrocampista de Abadiño se situaba en la posición natural de Óscar De Marcos, y no está nada cómodo en esa posición. El mismo planteamiento de siempre con nuevas piezas, una vez más fuera de sitio. Viendo transcurrir los primeros minutos del encuentro, se veía que la fórmula no funcionaba. 

Si el partido parecía difícil antes de empezar, para muchos se transformó en un imposible. No obstante y tras unos primeros 20 minutos de absoluto descontrol y nerviosismo rojiblanco, los pupilos de Bielsa demostraron que nada más lejos de la realidad. Ese equipo que siempre se viene abajo ante la mínima adversidad no compareció ayer en feudo bético. Ante la falta de acierto táctico o técnico, pues el nerviosismo y las imprecisiones imperaban en el juego bilbaino, surgió la voluntad, las ansias de levantarse, ese paso adelante inédito este curso. Gracias a ello, a partir del minuto 25 y con el paso del encuentro, el Athletic fue haciéndose con el choque. Gracias a su empuje se asomaron a la meta verdiblanca. Ander Herrera obligó a lucirse a Adrián, héroe local, tras un gran disparo lejano. De Marcos erró ganando línea de fondo tras pase de un creciente Muniain. Herrera, una vez más, probó fortuna desde lejos con un tiro raso que se marchó cerca del palo e Iturraspe perdonaba tras gran pase hacia atrás de Aduriz. Se comenzaba a combinar pero se perdían ideas con la llegada del equipo al área rival, pero se llegaba, buena noticia.

Pero la mejor noticia llegaría en el minuto 41, un excelente servicio de Ander Herrera entre una despistada defensa bética llegaba a un Aritz Aduriz que se presentó ante Adrián y le batió con un toque sutil. El punta donostiarra sigue haciendo gala de su gran acierto goleador y suma doce tantos esta temporada, igualando su mejor registro en liga (Mallorca 09/10). Por otro lado, Ander Herrera se empieza a establecer como el líder de este Athletic en bajas horas. Al ex del Zaragoza no le tiembla el pulso a la hora de coger protagonismo y será vital para el resurgir del conjunto rojiblanco. Partidos como el de ayer demuestran que es uno de los jugadores con más talento de la liga y que de su mano depende que carbure el cerebro del equipo. El descanso llegó justo en el momento en que más ponía contra las cuerdas el Athletic al conjunto de Pepe Mel.

Con la vuelta de vestuarios y tras unos minutos un poco dubitativos, los chicos de Marcelo Bielsa se enchufaron totalmente al partido. La lesión de Gurpegui dio entrada a Aurtenetxe en el lateral izquierdo y De Marcos pasó al centro del campo, el lugar donde debe estar. De nuevo comparecían en la medular Iturraspe, Herrera y el de Laguardia, ese centro del campo que tantas alegrías brindó a la parroquia zurigorri el curso pasado. Y fue en ese momento cuando el equipo comenzó a desplegar ese juego atrevido y lleno de intensidad que todo el mundo recuerda en Bilbao. Volvieron a darse buenas combinaciones en el sector derecho entre Iraola, Susaeta y De Marcos y Muniain se soltó y se mostró más incisivo, todo ello dirigido por la magnífica batuta del director de orquesta, Ander Herrera. Atrás, Ekiza aportó velocidad y anticipación y Laporte un gran poderío y jerarquía con sus 18 años. Surgió, cuando nadie lo esperaba, el Athletic de Marcelo Bielsa. Posesión, muchas llegadas a la portería contraria y varias ocasiones perdonadas. Volvía el juego loco, volvían a rugir los leones.

Hubo ocasiones claras por parte de los dos bandos, puesto que Jorge Molina se permitió el lujo de fallar primero un remate un poco forzado y después un cabezazo franco. También reclamó el Betis un penalti por mano de Herrera y el Athletic otro por manotazo de Amaya a Muniain, aunque ninguno fue señalizado por Ayza Gámez. A pesar de todo, el conjunto de Marcelo Bielsa era el que ganaba enteros para llevarse los tres puntos. Pero entonces surgió la figura de Adrián, el portero que, tras subir al primer equipo esta temporada, ha sido vital en varios encuentros este curso. Ayer no fue distinto. Detuvo un cabezazo a bocajarro de Aduriz tras buen centro de Susaeta y un mano a mano al eibartarra después de que una exquisita asistencia con el exterior de Ibai. Justo en el descuento, desbarató con el pie una cesión de Aduriz que Iraola iba a empujar a placer a la red. Llegó el final para alivio de los de Pepe Mel y desgracia para los de Bielsa, puesto que si el partido hubiera durado un poco más seguramente hubieran logrado la victoria, algo que impidió Adrián, el portero que salvó a su equipo mientras Gorka condenó al suyo. Finalmente, un punto que sabe a poco pero que no es lo más importante para los leones, ya que dejaron ver que pueden desplegar un fútbol como el del año pasado. No se debe olvidar que lo que hacen falta son puntos y que debe obtenerse un buen resultado ante el Atlético para hacer bueno el conseguido ayer. No obstante, cabe destacar que algo muy importante que todo athleticzale se llevó del Villamarín fue ilusión, ilusión y esperanza.

Fotografía: Diario Marca (edición digital)

miércoles, 16 de enero de 2013

Balance de la primera vuelta del Athletic (2º parte)


Tras la conclusión de la primera parte del campeonato estos son los datos que baraja el Athletic Club: 19 partidos jugados, 6 victorias, 3 empates y 10 derrotas, 23 goles a favor, 39 en contra. 21 puntos que les colocan en el puesto 14º en la clasificación, a 4 puntos del descenso y a 10 de Europa. Estos son los datos que refleja la tabla pero hay muchos más aspectos que merece la pena desgranar si queremos comprender algo más de la situación que atraviesa el club bilbaino. Hay muchos aspectos dignos de análisis.

Bajo rendimiento de jugadores fundamentales

Durante la pasada temporada todos los seguidores rojiblancos disfrutaron de tardes y noches memorables con grandes encuentros, todos ellos protagonizados por los chicos de Bielsa, esos muchachos que desplegaban ese fútbol loco en materia de revoluciones. No solo los campos de la liga española, sino muchos de los mejores estadios de Europa disfrutaron de las carreras de De Marcos, las diabluras de Muniain, la arquitectura de Herrera, el temple de Iturraspe o los constantes movimientos de Susaeta. Sin embargo, muchas de las piezas capitales del sistema del técnico de Rosario no están ofreciendo el nivel esperado esta campaña. De hecho, la mayoría no se han mostrado como otra cosa que sombras de lo que fueron, totalmente carentes de energía e ideas, despoblados de imaginación e intensidad. Merece la pena pararse a analizar el rendimiento de algunos de estos jugadores:

Iker Muniain: Escorado a la banda izquierda pero con un gran protagonismo debido a su movilidad por toda la línea de tres cuartos, se podría decir que fue el Iniesta del Athletic. El pequeño diablo de la Txantrea se erigió como uno de los mejores jugadores de la liga y una de las revelaciones europeas. Esta temporada no se ha visto a ese jugador, ni rastro. Sin vacaciones debido a unas olimpiadas en las que se pudo ver su cara más oscura, el joven extremo se ha mostrado apático, sin chispa, sin esa imaginación que le caracteriza. Pasa por la peor temporada desde que ascendió al primer equipo de la mano de Caparrós. Es más, ha llegado a ser relegado al banquillo en detrimento de Ibai Gómez. No obstante, el Athletic necesita a uno de sus jugadores franquicia para levantar esta situación. Se le espera.

Óscar De Marcos: Las incesantes carreras y incontables kilometrajes realizados por De Marcos el curso pasado tampoco pasaron desapercibidos. El desmarque en ruptura desde la zona de interiores en el esquema de Bielsa lleva su nombre. Llegó a ser tan importante para el técnico rosarino que paliaba cualquier baja en el once recolocándole en el campo y jamás renunciando a su presencia en la titularidad. Este año, sin embargo, las piernas parecen no tener la misma energía. Su derroche físico no encuentra una recompensa final y, desde luego, no es aprovechada por sus virtudes técnicas. Muchos creen que el nivel que mostró el pasado año fue más de lo que podrá volver a dar. Lo que está claro es que puede ofrecer un rendimiento mayor del que está ofreciendo. Al igual que otros, puede necesitar descanso o, sencillamente, banquillo. Tampoco hay que dejar que nadie se vea indiscutible.

Markel Susaeta: En su llegada a Bilbao, Marcelo Bielsa llegó a decirle al eibartarra que confiaba más en él que él mismo, y desde luego que lo hizo. Jugó todos los partidos de la temporada en todas las competiciones, sumando un total de 62 encuentros. Además, el nivel que mostró le hizo dueño absoluto del extremo derecho formando una sociedad letal con Andoni Iraola. Esta temporada ha llegado a debutar con la selección española pero su juego también ha entrado en crisis. Su bajón no es tan notable como en otros casos pero si ha perdido mucha movilidad y explosividad en ataque. El funcionamiento de la banda derecha pasa, en buena medida, por sus botas.

Ander Iturraspe: La otra invención del entrenador argentino. En un sistema tan atrevido en ataque como expuesto en defensa, el centrocampista de Abadiño se estableció en la posición de mediocentro siendo el equilibrio del equipo y haciendo de nexo entre la defensa y el ataque del Athletic. Sin embargo, esta temporada ha llegado a ser sustituido antes del descanso por su bajo rendimiento. La intermitencia de su juego y los problemas físicos le han alejado de la titularidad. Con el paso de los partidos, queda más claro que el equipo necesita la mejor versión de Iturraspe para volver a encontrar un faro al que agarrar su juego de toque. San José ha realizado su candidatura para el puesto y ahora le toca al de Abadiño responder. Su vuelta es muy importante.

Otros casos hay dentro del equipo aunque posean menor relevancia. Iraola, insustituible en el lateral diestro durante los últimos años, se ha visto frenado por los problemas físicos y se espera que vaya recuperando el tono. Aurtenetxe, establecido en el lateral izquierdo el curso pasado, ha ofrecido una muy mala imagen desde su renovación. No obstante, las carencias en este puesto hacen que su vuelta sea vital. Herrera alumbra por momentos pero rápido se contagia del ánimo general del equipo. Incluso Ibai, que este año se ha sumado con muchos galones en su salto al primer equipo, está siendo intermitente y flojo en las coberturas. La situación de Llorente habla por sí sola, al igual que lo empieza a hacer la de Amorebieta. Puede que el nivel de la temporada pasada, construido con unos jugadores determinados que gozaban de un estado de forma y de ánimo que para nada es el actual, no se vuelva a repetir. Lo que está claro es que, visto lo visto, pueden realizarse las cosas mucho mejor de lo que se están haciendo. Las videotecas pueden demostrarlo.

Fotografía: Mundo Deportivo (edición digital)

lunes, 12 de noviembre de 2012

La estabilidad queda más cerca


El Athletic cosechó ayer en San Mamés su segunda victoria consecutiva del campeonato liguero al imponerse al Sevilla por dos goles a uno. Lejos queda abril, fecha en la que el conjunto de Bielsa venció dos partidos seguidos por última vez (ante Mallorca y Racing de Santander). En esta ocasión lo logró frente a un Sevilla sin un patrón de juego definido y en el que sólo la electricidad de Navas y algún destello de Baba merecen mención. Los rojiblancos, que tuvieron que remar contracorriente tras la expulsión de Herrera, pudieron sacar, sin exención de sufrimiento, tres valiosos puntos que les sitúan en la mitad de la clasificación.

Comenzó el conjunto local con decisión y en el primer minuto de encuentro casi se topa con el primer tanto gracias a un error de Spahic. Sin embargo, Aduriz, con la pólvora mojada durante el día de hoy, lanzaría por encima de la portería. Pero Aurtenetxe no quería ser menos y su infantil error en el despeje a punto estuvo de suponer el tanto de Navas, que cruzó en exceso. Tendría otra oportunidad Aduriz con todo de cara tras excelente dejada de De Marcos pero su volea se marcharía alta. El Athletic mantenía la posesión y el dominio y solo un gran número de errores de precisión permitirían al Sevilla entrar algo en juego. Pero de imprecisiones iba el choque así que tras un centro lateral de Aurtenetxe llegaba el tanto de Óscar De Marcos. El balón se pasea por delante de una defensa que no acierta en el despeje y el polivalente jugador rojiblanco anotaba colocando el esférico con el interior de la bota. Poco antes del descanso, Iker Muniain, quien debe mejorar considerablemente su actitud en el terreno de juego, se ganó la amarilla por empujar a un rival que, posteriormente, teatralizó en exceso, algo que no disculpa al de la Txantrea. Sobre la bocina llegaba el 2-0 de la mano del recientemente internacional Susaeta, que tras excelente dejada de cabeza de Aduriz conseguía plantarse ante Palop y fusilarle para terminar introduciendo la pelota con mucho suspense. Partido de cara.

El positivo resultado hizo que el Athletic redujera marchas en el segundo periodo. Además, Bielsa colocó a De Marcos en el lateral izquierdo pasando a una defensa de cinco con laterales abiertos para conservar el resultado. Míchel introdujo a Baba que reactivó el ataque y casi consigue marcar de no ser por Iraizoz. El siempre cuestionado guardameta realizó una doble intervención de mucho mérito que arrancó los aplausos de San Mamés. En el 31 de partido Herrera recibía su segunda amarilla por mano y el Athletic se quedaba con 10. Para colmo, un penalty de Iraola por una absurda mano en el área supuso el 2-1 de Negredo desde los once metros. Al Athletic le tocó remar a contracorriente hasta el final ante un público que ejerció de jugador número once y arropó a su equipo para poder sumar los tres puntos y, como destacó Bielsa tras el encuentro, dar un paso hacia la estabilidad.

Fotografía: web oficial del Athletic Club


jueves, 8 de noviembre de 2012

Los leones, virtualmente fuera


Excesivamente difícil se antoja una posible clasificación del Athletic para los dieciseisavos de la Uefa Europa League tras la derrota de esta noche ante el Olympique de Lyon por 2-3 en San Mamés. El conjunto francés puso todo de cara con dos goles en el primer periodo aprovechando lo poco que llegó arriba y los bilbainos rozaron la épica en la reanudación con unos minutos que rozaron la excelencia. Sin embargo, cuando se logró el empate, se bajó la intensidad y un último gol del Lyon mataba a un Athletic que mereció más. Ahora hay que esperar el milagro: dos derrotas checas y dos victorias rojiblancas. Los ánimos no acompañan.

Pitido inicial, balón al mediocentro que cede al lateral derecho, Iraola, que sin oposición férrea pierde el primer balón del partido. Un comienzo así personaliza los parámetros por los que, a día de hoy, se rige el Athletic. Los rivales necesitan muy poco para hacer mucho daño y para los rojiblancos es necesaria una plena intensidad, calidad, combinación y acierto para poder rascar punto alguno. Con este hándicap es difícil poder solventar los encuentros con tranquilidad. 

El Olympique de Lyon con muy poco hizo daño, si es que podemos decir muy poco de la figura de Gomis. El ex del Saint Etttiene fue de lo mejor durante el primer periodo. Anotó el primer tanto y dio a los suyos todo el desahogo que necesitaban en cada momento. En su figura buscaron el camino los franceses y la apuesta no les salió para nada mal. En defensa, se refugiaban en el acierto de su pareja de centrales formada por Bisevac y Lovren, que cuajaron un gran encuentro. En cuanto al Athletic, acumuló largas posesiones pero sin profundidad. El esférico rotaba constantemente entre Iturraspe, Amorebieta y Gurpegui, uno de los más destacados en el día de hoy. Algunos chispazos de Herrera hacían vibrar a La Catedral pero no terminaban de plasmarse en nada. Para colmo, Vercoutre solventó bien un disparo de De Marcos y un defensor francés situado en el primer palo a la salida de un córner repelió un sobrio cabezazo de Gurpegui. Con 0-2 llegaba el descanso y el desánimo.

Con el segundo tiempo, volvieron esos minutos locos que el año pasado hicieron tan famoso al Athletic, esa reacción llena de intensidad y empuje con chorros de calidad y combinación que permitieron a los leones igualar el marcador. El primer tanto mediante un rechace que cazó Herrera en un barullo en el área y el segundo en una pena máxima transformada por Aduriz posterior a una gran jugada combinativa. 2-2 y el ánimo y el calor que retornaban a unos corazones rojiblancos que se iban a ir enfriando con el paso de los minutos, al ritmo que la intensidad del equipo, que perdió toda opción tras el tanto de Lacazette. Muniain, como en el partido de ida, tenía que bajar para tapar a su par en línea de fondo. En este caso lo consiguió pero, ya fuese por falta de cuerpo y por error de decisión, adversario salía airoso para poner un balón atrás que el francés enviaba a la red. La entrada de Llorente no generó peligro y el partido murió con las esperanzas clasificatorias bilbainas.

Ahora la clasificación pasa por el alineamiento de diversos astros: El Spartak de Praga, que cosecha 7 puntos, debe perder los dos partidos que restan, uno contra un Olympique de Lyon ya clasificado y otro contra el Athletic. Los de Bielsa deben vencer ambos y a los checos por una diferencia de dos tantos. Por tanto, la clasificación, si bien es realmente difícil, todavía puede producirse.

Fotografía: www.goal.com