jueves, 8 de noviembre de 2012

Los leones, virtualmente fuera


Excesivamente difícil se antoja una posible clasificación del Athletic para los dieciseisavos de la Uefa Europa League tras la derrota de esta noche ante el Olympique de Lyon por 2-3 en San Mamés. El conjunto francés puso todo de cara con dos goles en el primer periodo aprovechando lo poco que llegó arriba y los bilbainos rozaron la épica en la reanudación con unos minutos que rozaron la excelencia. Sin embargo, cuando se logró el empate, se bajó la intensidad y un último gol del Lyon mataba a un Athletic que mereció más. Ahora hay que esperar el milagro: dos derrotas checas y dos victorias rojiblancas. Los ánimos no acompañan.

Pitido inicial, balón al mediocentro que cede al lateral derecho, Iraola, que sin oposición férrea pierde el primer balón del partido. Un comienzo así personaliza los parámetros por los que, a día de hoy, se rige el Athletic. Los rivales necesitan muy poco para hacer mucho daño y para los rojiblancos es necesaria una plena intensidad, calidad, combinación y acierto para poder rascar punto alguno. Con este hándicap es difícil poder solventar los encuentros con tranquilidad. 

El Olympique de Lyon con muy poco hizo daño, si es que podemos decir muy poco de la figura de Gomis. El ex del Saint Etttiene fue de lo mejor durante el primer periodo. Anotó el primer tanto y dio a los suyos todo el desahogo que necesitaban en cada momento. En su figura buscaron el camino los franceses y la apuesta no les salió para nada mal. En defensa, se refugiaban en el acierto de su pareja de centrales formada por Bisevac y Lovren, que cuajaron un gran encuentro. En cuanto al Athletic, acumuló largas posesiones pero sin profundidad. El esférico rotaba constantemente entre Iturraspe, Amorebieta y Gurpegui, uno de los más destacados en el día de hoy. Algunos chispazos de Herrera hacían vibrar a La Catedral pero no terminaban de plasmarse en nada. Para colmo, Vercoutre solventó bien un disparo de De Marcos y un defensor francés situado en el primer palo a la salida de un córner repelió un sobrio cabezazo de Gurpegui. Con 0-2 llegaba el descanso y el desánimo.

Con el segundo tiempo, volvieron esos minutos locos que el año pasado hicieron tan famoso al Athletic, esa reacción llena de intensidad y empuje con chorros de calidad y combinación que permitieron a los leones igualar el marcador. El primer tanto mediante un rechace que cazó Herrera en un barullo en el área y el segundo en una pena máxima transformada por Aduriz posterior a una gran jugada combinativa. 2-2 y el ánimo y el calor que retornaban a unos corazones rojiblancos que se iban a ir enfriando con el paso de los minutos, al ritmo que la intensidad del equipo, que perdió toda opción tras el tanto de Lacazette. Muniain, como en el partido de ida, tenía que bajar para tapar a su par en línea de fondo. En este caso lo consiguió pero, ya fuese por falta de cuerpo y por error de decisión, adversario salía airoso para poner un balón atrás que el francés enviaba a la red. La entrada de Llorente no generó peligro y el partido murió con las esperanzas clasificatorias bilbainas.

Ahora la clasificación pasa por el alineamiento de diversos astros: El Spartak de Praga, que cosecha 7 puntos, debe perder los dos partidos que restan, uno contra un Olympique de Lyon ya clasificado y otro contra el Athletic. Los de Bielsa deben vencer ambos y a los checos por una diferencia de dos tantos. Por tanto, la clasificación, si bien es realmente difícil, todavía puede producirse.

Fotografía: www.goal.com

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