lunes, 11 de marzo de 2013

Redención en San Mamés


La hoja de cálculos de Marcelo Bielsa se va equilibrando. Si para el técnico argentino el Athletic debería tener 20 puntos más de los que atesora, pueden restarse 6. Si la semana pasada se consiguió un triunfo sin dominio frente a Osasuna, esta semana se ha conseguido un idéntico resultado frente al Valencia. Los de Ernesto Valverde fueron algo inferiores en la primera mitad y muy superiores en la segunda. Sin embargo, el buen encuentro de los centrales rojiblancos Ekiza y Laporte, de Mikel San José en la contención y de Iraizoz en la portería fueron determinantes. Iker Muniain, que llevaba desde Octubre de 2011 sin marcar, anotó el tanto que certificó la importantísima victoria que sitúa al equipo a 8 puntos del descenso. 

Mucha parte de la temporada ha estado el Athletic dominando encuentros, avasallando a ocasiones y, finalmente, dejando de conseguir puntos que por merecimiento le pertenecían. Ha tenido que pasar más de media liga para ver una versión totalmente opuesta, un equipo que sufre, aguanta y vence. La suerte que le ha faltado durante todo el año a los de Bielsa se ha aliado con ellos en los últimos dos choques. Además, la suplencia le ha sentado de maravilla a un Gorka Iraizoz que lleva dos semanas mostrándose realmente seguro bajo palos. Ayer, cuando más apretaba el Valencia en el segundo tiempo del encuentro, el navarro se mostró muy sobrio ante los disparos de Feghouli, Piatti y Tino Costa. Hasta tuvo tiempo de sacar un mal despeje de Aurtenetxe haciendo gala de unos grandes reflejos. 

Además del meta, gran parte del resultado se debió a una gran actuación de Mikel San José. El ex del Liverpool ofrece su mejor versión en el mediocentro y, actualmente, va un paso por delante de Iturraspe para el puesto de contención. De hecho, Marcelo Bielsa ha afirmado que ve al navarro con la posibilidad de ofrecer un rendimiento similar al que ofreció Javi Martínez. Unas declaraciones un poco exageradas pero que dejan ver la positiva aportación de San José en la medular. En el eje de la zaga, la vuelta de Ekiza volvió a ser buena noticia para el equipo. El central ha luchado contra viento y marea por convencer al técnico rosarino y se ha convertido en titular indiscutible gracias a su regularidad y gran rendimiento. Junto al joven Laporte, volvió a formar una pareja en la que puede apoyarse el Athletic.

En ataque, el Athletic sigue agarrándose al buen momento de forma de Ibai Gómez. El de Santutxu participa constantemente en el juego ofensivo del equipo aportando muchos detalles positivos. No marcó pero estuvo apunto gracias a un magistral disparo de falta al travesaño donde engaño a propios y extraños. Todo ello ha hecho que le gane el puesto a un Iker Muniain que no pasa por su mejor año. Sin embargo, saliendo desde el banquillo, el extremo de la Txantrea aprovechó un mal despeje de Mathieu en un centro también malo de De Marcos para mandar el balón a la escuadra de Vicente Guaita y poner en pie a La Catedral. Precisamente fue ante el Valencia ante quien marcó el navarro su último gol en liga 503 días antes, una cifra demasiado larga y que le pesaba como una losa al atacante. Se espera que el haber cortado esta mala racha influya en el rendimiento de un jugador al que se espera como agua de Mayo en San Mamés. 

Fotografía: Web oficial del Athletic Club

martes, 5 de marzo de 2013

En la portería no hay más que hablar


Uno de los mayores artífices, por no decir el mayor, de la ansiada victoria rojiblanca cosechada en el Reyno de Navarra ante Osasuna fue el guardameta Gorka Iraizoz. El meta navarro transmitió seguridad durante todo el choque y tuvo unas cuantas intervenciones de mérito. Tras dos partidos relegado al banco de suplentes por el técnico Marcelo Bielsa, regresó al once para rescatar al Athletic en un encuentro realmente difícil. Le espera al conjunto bilbaino un camino duro y costoso para conseguir respirar con tranquilidad y es vital gozar de confianza en todas las líneas, más aún en una portería que lleva dando quebraderos de cabeza toda la temporada. Sin embargo, parece que la duda se ha desvanecido y la titularidad seguirá siendo para Gorka, la situación lo requiere.

El "1" del Athletic había sido intocable desde su llegada al club hace ya seis temporadas. Sin embargo, las malas actuaciones cosechadas frente a equipos como Rayo Vallecano, Betis, Zaragoza y, especialmente, Espanyol, hicieron que Bielsa tomara la determinación de efectuar un cambio en la portería. Su decisión, según palabras del míster, estuvo condicionada por el rechazo mostrado por el público de San Mamés hacia el navarro frente al conjunto perico, decisión cuanto menos cuestionable, ya que para efectuar un cambio deben tenerse en cuenta otro tipo de criterios deportivos. No obstante, concedió la titularidad a Raúl Fernández, el eterno suplente que, por fin, gozaba de una oportunidad. Su encuentro ante el Málaga fue bueno a pesar de la derrota y todo parecía indicar que el debate había terminado. 

Sin embargo, llegó el derby vasco y el arquero bilbaino tuvo una noche para olvidar, colaborando en todos los goles encajados ante la Real Sociedad en San Mamés. Raúl fue un manojo de nervios desde el primer minuto de partido, la situación pudo con él. Tras el encuentro, fue el foco de las críticas debido a sus errores y podría pensarse que Marcelo Bielsa terminaría tirándose de los pelos ante este interminable problema. Pero el veterano técnico rosarino optó por la mejor de las soluciones, demostrando un gran criterio. Para la lucha por salir de abajo, cuando el descenso aprieta, se necesita gente con experiencia, que sea capaz de lidiar con una situación semejante. El entrenador lo comprendió y fue esa la razón que le llevó a recurrir de nuevo a Iraizoz. A pesar de poder caer para muchos en el ventajismo, debido a entonar estas palabras tras la victoria del sábado, considero que Bielsa tomó la decisión correcta. Esto no significa que Raúl haya desaparecido del mapa y que no sea válido, ni muchísimo menos, pero este momento no ha sido el mejor para concederle una oportunidad que debía haber llegado hace dos meses, con las cosas más tranquilas. Habrá más ocasiones para demostrar, pero ahora no.

Doce finales son las que le quedan al Athletic y hay que ir paso a paso, una a una. El objetivo es muy simple, dejar de mirar hacia abajo y alcanzar cuanto antes los 42 puntos, a esas alturas hemos llegado, quién lo diría hace un año. Para conseguir este objetivo, es necesaria gente con nervios de acero, que puedan con toda la presión existente, que no se arruguen ante la adversidad. El encuentro del sábado dejó la imagen de Ander Herrera con el pitido final, un joven que ya sabe lo que es luchar en estas batallas. Para afrontarlas, la experiencia es un grado, y Gorka Iraizoz la tiene. Después de todo, no hay más que hablar.

Fotografía: Mundo Deportivo

domingo, 3 de marzo de 2013

Clasificación amigo


El Athletic sacó los ansiados tres puntos de su visita al feudo de Osasuna protagonizando, con toda probabilidad, su partido más flojo y pobre de toda la temporada a nivel futbolístico. Faltaron esas posesiones y aluviones de ocasiones que suele tener el conjunto de Bielsa pero no faltaron las imprecisiones, errores y demás aspectos negativos. Aún así, la suerte, la seriedad y un chispazo de Ibai rematado por Susaeta decidieron un partido en el que el retornado Iraizoz fue el mejor de los rojiblancos. Tres puntos vitales para dejar atrás esas tres derrotas consecutivas y alejarse del descenso.

En el Reyno de Navarra, el Athletic protagonizó el partido más "Caparrocoso" de la temporada. Se olvidó totalmente de adornos y florituras y se hartó de colgar balones y entregar el peso del partido a un Osasuna que lo asumió sin problemas. De esta forma, por tanto, el equipo bilbaino realizó un primer tiempo realmente pobre en todos los aspectos. Las múltiples imprecisiones en el pase pudieron observarse de manos de San José y Laporte, entregando varios balones a los jugadores rojillos en la salida de balón. Tampoco hubo intensidad en las disputas y siempre estuvieron con una marcha menos que los de Mendilibar. Y es que las ocasiones de Osasuna evidenciaban las ya conocidas carencias defensivas de los rojiblancos. En la primera de Kike Sola hasta cuatro jugadores van a tapar un tiro dejando al punta libre de marca. En el lanzamiento alto de De las Cuevas, Iraola comienza a recular dejando al extremo disparar a placer. A balón parado, la doble ocasión de Oier hablaba por sí sola de lo fácil que es crearle peligro a los leones a balón parado.

No obstante, cuando más apretaba el Osasuna, surgió la figura de Gorka Iraizoz. Marcelo Bielsa había decidido devolverle la titularidad apelando a su veteranía para la situación en la que el equipo se encuentra. Raúl fue de la partida en los dos últimos choques y frente a la Real Sociedad la presión pudo con él. Por tanto, Iraizoz regresaba al once y parece que la suplencia le ha venido bien porque fue el héroe rojiblanco en Pamplona. Detuvo por bajo, de cabezazo a balón parado, de potente disparo y a balón parado tanto tocado como potente. Para pelear en el barro hace falta gente curtida para estas guerras y podría decirse que la experiencia es un grado. 

En ataque, absolutamente nada de nada. Al no triangular ni gozar de posesión, se rifaron una gran cantidad de balones desde la defensa que solían acabar en los pies de Andrés Fernández o en los de la defensa rojilla. Lo único destacable fue un buen centro de Iraola que Aduriz remató incomprensiblemente fuera y una gran cabalgada de Laporte en la que sorteó varios rivales, se plantó en el área contraria y malogró la ocasión con un pase a donde no había nadie. Respecto a Aritz Aduriz, su sequía es uno de los síntomas por los que el Athletic había entrado en esta dinámica negativa y el ariete no consigue romper esta mala racha. Recuerdo cuando hace unos meses los aficionados se preguntaban donde estaríamos si el donostiarra no marcara. Aquí está la respuesta. Se le necesita.

Ya en el segundo tiempo, el Athletic se puso el mono de trabajo, el de pelear en el barro. Se colocó algo mejor en el campo, tampoco mucho, y logró soltar un gran zarpazo que a la postre sería definitivo. El balón llegó desde la derecha a la izquierda pasando por Herrera y llegando a Ibai, quien con un soberbio centro con el exterior mandó el balón al segundo palo para que Susaeta, que ganó la espalda a Damiá, enviara el balón a la red de certero disparo con el interior. Gol celebrado con mucha rabia por parte de cada jugador del Athletic. En un partido lleno de sombras, aportó algo de luz un Ibai que, a día de hoy, está mejor que Muniain. Hasta el final aguantar y aguantar con un segundo tiempo muy trabajado y compacto por parte de los pupilos de Bielsa. Con la entrada del esperado Ekiza, el partido quedó cerrado a expensas de algún acercamiento de Osasuna que, gracias al oficio y a la suerte del Athletic, no traspasó la red. Además, Llorente entró por un Aduriz que se desfondó y el ariete de Rincón de Soto tuvo un par de buenas acciones y trabajó juntando a los centrales. Asistió bien a Ibai y pudo incluso marcar. Buena aportación del riojano.

Con el pitido final, la imagen la aportó la rabia de Ander Herrera en la celebración, un jugador que ya ha tenido que vivir estas batallas con el Zaragoza. El centrocampista generó la piña en el centro del campo de sus compañeros y se espera que este pequeño gran líder guíe al equipo a lograr el objetivo. Toda una lástima que una amarilla le impida estar ante el Valencia el próximo domingo en San Mamés, la próxima final del Athletic. De momento, tres puntos imprescindibles que saben a gloria a pesar del pobre partido realizado en lo futbolístico. Sin embargo, lo necesario a día de hoy es hacer efectivo eso de "clasificación amigo".

Fotografía: Web oficial del Athletic Club